Llega la moto Honda convertida en una Montesa Impala, una obra de arte de la nostalgia

Llega la moto Honda convertida en una Montesa Impala, una obra de arte de la nostalgia

Si eres un amante de la mítica Montesa Impala, pero no eres fan de las motos con muchos años a cuestas, ahora tienes la oportunidad de revivir su épica, aunque bajo otro prisma.

Gracias al concesionario Impala de Barcelona -¡cómo no!-, y al empuje de Xavi Arenas, el hombre al frente de este legendario establecimiento de la Ciudad Condal -y presidente del Moto Club Impala-, la Impala vuelve a la vida.

Con esta decoración parece una verdadera Impala.Xavi Arenas/impala

No es la primera vez que Arenas ha recreado la Impala sobre una moto moderna, ya que lo ha intentado al menos un par de veces, una sobre la base de una Honda VTR250 y otra sobre la Honda CB500F, la Impala 3 de 2016.

Mecánicamente es una GB350 S; no hay ningún cambio.Xavi Arenas/impala

¡Ahora sí! El tercer intento se ha realizado sobre lo último de la marca del ala dorada, la neoclásica GB 350 S, una monocilíndrica de ciclo 4T –aire, 4V, DOHC- que se transforma en una Impala gracias a la magia del concesionario barcelonés.

Bajo la denominación oficial, Impala.Xavi Arenas/impala

Ya pudimos ver una Honda GB 350 S transformada en una Impala en el concurso de personalizaciones Honda Garage Dreams Contest de 2025, la realizada por Stilmoto, el conocido concesionario de Gipuzkoa, de la que realizaron una serie limitada de 24 unidades.

Volviendo a la realización barcelonesa, según comenta Xavi Arenas, “hemos realizado esta serie de producción limitada como un homenaje a la Impala, ya que la filosofía de la GB 350 S es muy similar, un vehículo de coste contenido, práctica para el día a día, con un consumo bajísimo, y que permite salidas de ocio por carreteras de curvas, sin buscar una deportividad especial”.

Que no falte el color rojo ni el logo Montesa.Xavi Arenas/impala

La nueva neoclásica es una GB 350 S decorada de Montesa Impala, una personalización en la que no hay cambios mecánicos sino solo estéticos. De este modo, se han pintado las llantas en color aluminio plata, para darle un toque más clásico, y el color rojo Impala se ha aplicado al depósito de combustible -con una franja plata en la parte inferior-, el guardabarros delantero y cazoleta del faro.

La GB 350 S Impala se ha rematado con anagramas de Montesa e Impala, y se la ha dotado de detalles típicos de este modelo. Un bomboncito para los amantes de este mítico diseño de Montesa y Leopoldo Milà.

Esta es la Montesa Impala 250 Sport de 1966,Montesa

Para los interesados hemos de decirles que se producirá una serie muy limitada de este modelo a un precio de 5.800 euros que incluye IVA, matriculación, Honda Plus Card, Mapit (antirrobo geolocalizador) y 6 años de garantía oficial.

Si sois amantes de la mítica Impala, aunque tengáis una en vuestro garaje y el escape de esta GB no haga “pop pop”, es una buena oportunidad de volver a estrenar una Impala.