La mitad de motoristas reconoce que no respeta los límites de velocidad… y que eso es un problema

La mitad de motoristas reconoce que no respeta los límites de velocidad... y que eso es un problema

Más de 4.000 motoristas han fallecido en la última década y otros 330.000 han resultado heridos (31.500 hospitalizados) y, aunque están muy concienciados con su protección en cuanto al uso de casco, guantes, botas o chaquetas especiales, no lo están tanto en otros aspectos: por ejemplo, casi la mitad reconoce que no respeta los límites de velocidad en una encuesta reciente realizada por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Centro Zaragoza.

El informe, que pretende concienciar e ilustrar la problemática de la siniestralidad y fragilidad del colectivo motorista, señala que hasta el 46% de los encuestados admite no cumplir con los topes de velocidad en la vía pública. Además, un 22% admite haber conducido una moto bajo los efectos del alcohol.

Según la encuesta, realizada a 1.700 motoristas, mayores de 18 años, de toda la geografía española, el 98% afirma llevar siempre el casco cuando conducen y el 83% acompaña este accesorio con guantes, botas o chaquetas especiales, elementos recomendados para minimizar los riesgos ante potenciales impactos.

En cuanto a las medidas que deberían tomarse para reducir la accidentalidad, el 74% de los encuestados está a favor de la medida de la DGT de exigir la realización de un curso de formación para los conductores de coches que quieran acceder al carnet de motos.

Y muchos van más allá a pesar de que su comportamiento les contradiga: un 43% aceptaría reducir los límites de velocidad para las motos al considerarlas más vulnerables y expuestas al riesgo. Entre sus principales peticiones están la reparación de baches y del firme de la calzada, la eliminación de pinturas deslizantes y la sustitución de los guardarraíles no seguros por otros de más garantías.

Los accidentes mortales con motos implicadas aumentan un 74%

El informe, que analiza todos los accidentes en motos registrados entre 2014 y 2023 a 30 días del siniestro, incide en que la accidentalidad en este colectivo va camino de convertirse en un verdadero problema social. Los 4.000 motoristas que perdieron la vida en España en la última década representan un 44% de incremento de la mortalidad para el colectivo, con ascenso del 74% en el número de accidentes fatales en las que motocicletas se han visto implicadas.

Para contextualizar este dato, resulta útil observar que en el mismo período, los accidentes mortales con turismos implicados aumentaron mucho menos, un 21%.

El perfil medio del motorista fallecido en España es el de un hombre de mediana edad, de entre 40 y 50 años, que conduce una motocicleta y muere por una salida de vía en una carretera interurbana, en fin de semana y en el mes de julio (o verano, extrapolando un poco más los datos).

En el 29% de los siniestros mortales con motos implicadas el motorista superaba la velocidad permitida, en el 12% no llevaba casco y en el 8% circulaba sin permiso en vigor. Además, en 2023, más de la mitad de los motoristas fallecidos (53 %) dieron positivo en alcohol, drogas o psicofármacos.