La marca Positive Motorcycles, camino de lanzar la Egera eléctrica

La marca Positive Motorcycles, camino de lanzar la Egera eléctrica

Positive Motorcycles vuelve a colocarse en el foco y esta vez no se limita a lucir un prototipo atractivo. La ‘start-up’ italiana asegura que inicia una ronda de financiación tras cinco años de I&D autofinanciada, y ahora ya habla de poner motos en la calle.

Eso implicaría un prototipo validado, proveedores alineados, distribuidores identificados e incluso pruebas que, al parecer, han llevado a la Egera hasta los 174 km/h. Sigue siendo esa eléctrica estilizada, muy centrada en el diseño y con un marcado sentido italiano del estilo, pero ahora se presenta como un producto que podría llegar a fabricarse en serie.

Bajo sus líneas ‘limpias’ hay un motor refrigerado por líquido que entrega alrededor de 39 CV y 85 Nm de par, asociado a frenada regenerativa. El peso declarado es de 152 kg, una cifra bastante contenida para una moto eléctrica y, sinceramente, uno de los puntos más interesantes del conjunto.

La batería tiene 7,7 kWh de capacidad, con una autonomía oficial de unos 150 km. La velocidad máxima (autolimitada) figura en 125 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 6 segundos. No son cifras de superbike, pero ese no es el objetivo. Al fin y al cabo, apunta a un uso real en el día a día.

Foto: Positive Motorcycles

Fotos: Positive Motorcycles

Fotos de: Positive Motorcycles

Lo que sí ha cambiado es el tono. Antes, Positive venía a decir básicamente: “Mirad qué moto tan interesante hemos diseñado”. Ahora el mensaje es: “Vamos a construir una empresa alrededor de ella”. Y si llevas el tiempo suficiente en el mundo del vehículo eléctrico, ya sabes que ahí es donde normalmente se complica todo.

Porque lo difícil no es diseñar algo atractivo. Lo difícil es todo lo que viene después. Fabricar a escala, pasar la homologación, montar una red de servicio y entregar unidades a los clientes sin retrasos interminables. Ese es el ‘cementerio’ en el que acaba la mayoría de ‘start-ups’.

A su favor, Positive al menos intenta cubrir algunas de esas casillas con antelación. Hablar ahora de proveedores y distribuidores es un paso en la dirección correcta. También lo es acumular kilómetros de pruebas reales en la moto, en lugar de limitarse a generar recreaciones para Instagram.

Aun así, sigue siendo un proyecto muy incipiente. La financiación significa que piden a los inversores que crean en la idea antes de que esté demostrada a gran escala. Y aunque la Egera parece tener los ingredientes adecuados, ya hemos visto muchas motos eléctricas prometedoras quedarse por el camino antes de llegar a un concesionario.

Foto: Positive Motorcycles

Si lo logran, la Egera podría encajar en ese punto intermedio entre diversión ligera y uso diaria. Si no, corre el riesgo de convertirse en otro “y si…” atractivo dentro de la creciente lista de motos eléctricas que se quedaron a las puertas del mercado.