La DGT hace oficiales cuatro cambios normativos que afectan a los motoristas

La DGT hace oficiales cuatro cambios normativos que afectan a los motoristas
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Los motoristas y usuarios de ciclomotores son otros de los principales protagonistas de la gran reforma del Reglamento General de Circulación aprobada recientemente por el Gobierno y que entrará en vigor el próximo 1 de octubre de 2026. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha incluido varias medidas específicas para este colectivo con un objetivo claro: reducir la gravedad de las lesiones en accidente y mejorar la seguridad de uno de los grupos más vulnerables en la carretera.

La novedad más llamativa es la futura obligatoriedad de utilizar guantes de protección homologados. Tanto el conductor como el pasajero deberán llevarlos cuando circulen en motocicleta o ciclomotor en vías interurbanas. Aunque la medida ya figura en la reforma aprobada por el Consejo de Ministros, su aplicación efectiva dependerá de una orden ministerial posterior que establecerá las características técnicas y los requisitos de homologación que deberán cumplir estos elementos de protección.

Incumplir la nueva normativa sobre guantes y calzado acarreará una multa de 200 euros

La DGT justifica esta decisión por el elevado número de lesiones en manos y muñecas que se producen en las caídas de moto, incluso en accidentes a baja velocidad. Los guantes pasan así a formar parte del equipamiento de seguridad obligatorio, acercando la normativa española a la de otros países europeos donde esta exigencia ya existe desde hace años.

Junto a los guantes, la reforma introduce otra obligación relacionada con la protección personal: el uso de calzado cerrado. Quedará prohibido conducir motocicletas y ciclomotores con sandalias, chanclas o cualquier tipo de calzado que deje el pie desprotegido. Se trata de una medida que busca reducir lesiones frecuentes en tobillos y pies, especialmente durante los meses de verano, y que se aplica tanto en vías urbanas como interurbanas.

Incumplir la nueva normativa sobre los guantes y calzado acarreará una infracción considerada grave, con sanción económica de 200 euros.

Otro de los cambios más esperados por el colectivo es la regulación de la circulación por el arcén en situaciones de retención. La nueva normativa permitirá a las motocicletas utilizar el arcén derecho cuando exista congestión de tráfico, siempre que se respeten las condiciones establecidas y no se superen los 30 km/h. La medida pretende ofrecer una alternativa segura para los motoristas en atascos, evitando parte de los riesgos asociados a permanecer entre vehículos detenidos o circulando a muy baja velocidad.

La reforma también pone el foco sobre los ciclomotores. A partir de la entrada en vigor de las nuevas normas, los cascos utilizados por sus conductores deberán estar homologados conforme a los estándares establecidos por la legislación vigente. El objetivo es reforzar la protección de un segmento en el que todavía se detectan casos de utilización de equipamiento antiguo o que no cumple plenamente los requisitos de seguridad actuales.

Para el colectivo de riders que hagan su actividad en motocicleta, la DGT establece ahora la obligatoriedad de usar chaleco reflectante en todo momento durante su jornada laboral. La infracción será también considerada grave, con una multa de 200 euros.

Todas estas medidas forman parte de una estrategia más amplia de protección de los usuarios vulnerables. Según la DGT, los motoristas representan una parte significativa de los fallecidos y heridos graves en las carreteras españolas, una realidad que ha llevado al organismo a impulsar cambios normativos centrados tanto en la prevención como en la reducción de las consecuencias de los accidentes.

Con guantes obligatorios, calzado adecuado, nuevas reglas para circular en retenciones y mayores exigencias en materia de equipamiento, la normativa de 2026 marca un nuevo paso en la evolución de la seguridad de las dos ruedas en España. Un conjunto de medidas que busca adaptar la legislación a la realidad actual del motociclismo y reducir la vulnerabilidad de quienes utilizan la moto o el ciclomotor como medio de transporte diario.