La reforma de la DGT para las motos recibe aplausos… y una dura advertencia del sector

La reforma de la DGT para las motos recibe aplausos... y una dura advertencia del sector
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La reforma del Reglamento General de Circulación (RGC) aprobada esta semana por el Consejo de Ministros sigue generando reacciones en el sector de la motocicleta. Las principales asociaciones coinciden en valorar positivamente que la normativa incorpore medidas largamente reclamadas por los motoristas, aunque discrepan en la forma de aplicarlas y en si serán realmente eficaces para reducir la siniestralidad.

La Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas (ANESDOR) ha recibido el nuevo Real Decreto con satisfacción y lo considera un “hito importante” en la política de seguridad vial española. La patronal destaca especialmente que, por primera vez, la legislación reconoce de forma expresa la figura del “usuario vulnerable de la vía”, una categoría que incluye a motoristas, ciclistas, peatones y usuarios de vehículos de movilidad personal.

Precisamente esta última medida era una de las reivindicaciones históricas del sector. ANESDOR considera que ayudará a reducir la exposición de los motoristas en las retenciones, uno de los escenarios donde existe un mayor riesgo de sufrir accidentes, al favorecer la segregación del tráfico.

Más crítica se muestra la Unión Internacional para la Defensa de los Motociclistas (IMU). Aunque reconoce avances importantes, considera que la Dirección General de Tráfico (DGT) “ha empezado la casa por el tejado” y lamenta que la reforma reglamentaria no vaya acompañada de cambios en la Ley de Seguridad Vial, lo que, a su juicio, podría generar problemas jurídicos.

La organización sí celebra como una “victoria” la obligación de utilizar cascos homologados, una reivindicación que asegura haber defendido durante los últimos once años. También respalda la circulación por el arcén a 30 km/h, aunque critica que dependa de una señalización previa, ya que considera que esta condición reducirá notablemente su utilidad práctica para aliviar las retenciones.

Pese a sus diferencias, ambas asociaciones coinciden en una idea de fondo: la seguridad de los motoristas no depende únicamente del equipamiento obligatorio. ANESDOR recuerda que seis de cada diez accidentes de moto tienen su origen en la actuación de otro conductor y reclama campañas específicas de concienciación. IMU, por su parte, insiste en que siguen pendientes actuaciones como la instalación de sistemas de protección en los guardarraíles y una mejora del estado de conservación de las carreteras, medidas que considera prioritarias para reducir la mortalidad del colectivo.