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Lo primero, desde luego, es tener claro de qué estamos hablando: ¿sabes lo que es un combustible 100% renovable? Por que si te digo la verdad yo tenía cierta idea pero reconozco que no estaba “puesto” en el tema tanto como creía.
Hasta que he oído la presentación que los responsables de estos productos de Repsol nos explicaron perfectamente: no es lo mismo un combustible renovable que un biocombustible que los llamados e-fuel.
Ahora sí lo tengo claro. Y me han convencido de las bondades de su proyecto y de estos combustibles.
Además; sí. Son ya una realidad palpable, que se puede comprar, probar, oler y quemar en tu motor.
Repostando con garrafas de cinco litros de este nuevo combustible, con mezcla, como toda la vida, a la legendaria Metralla MK2. Sin diferencia: solo parece que huele algo menos
Repsol (Lluis Llurba)
Combustibles renovables: cero CO2, de tasa neta
Para empezar, un combustible renovable es aquél cuya tasa de aportación de CO2 a la atmósfera resulta ser cero, tras toda su vida útil. Es decir, desde su creación o fabricación hasta su consumo.
Y es curiosa la forma en que se alcanza ese cero: ¿el motor de la Metralla GTS de 1980 que hemos empleado en esta prueba, emite cero CO2 a la atmósfera?¿Qué clase de catalizadores o tecnología o magia habéis usado?
Pues no, emite lo mismo más o menos que cuando se fabricó. Entonces, ¿cómo se consigue esa tasa cero?
Pues lo que hay detrás de esta magia es esa tecnología, en este caso, de Repsol.
Para fabricar estos biocombustibles se emplean residuos orgánicos: aceites usados, restos de poda, cáscaras de frutos secos, etc… Materias primas que previamente han retirado ese CO2 de la atmósfera.
En el uso de ese biocombustible el CO2 generado -inevitablemente- en la combustión se equilibra con ese otro que se se ha recogido de la atmósfera, con el resultado después de su uso de haber conseguido esa tasa cero de aumento en la generación de CO2.
Y sí, también tienen en cuenta el CO2 generado por el transporte del biocombustible y en todos los procesos necesarios para que llegue a tu depósito.
El Museo de la Moto Española de Alcalá de Henares ha sido el socio de Repsol en esta prueba, cediendo un buen plantel de clásicas españolas. Todas rodaron con total corrección con este combustible.
Repsol (Lluis Llurba)
Biocombustible y combustible sintético “e-fuel”: ¿no es lo mismo?
No hay diferencias importantes e interesantes y esto sí que es un punto de inflexión en este “continuo espacio-temporal” que dirían en el cine.
Un biocombustible se procesa a partir de esos residuos orgánicos. Su aportación a este ciclo del CO2 está básicamente en esa retirada previa de CO2 de la atmósfera y otra de sus ventajas, y más en un país como el nuestro, está en reducir la dependencia energética de otros países al no requerir del petróleo para su fabricación.
Y este es el presente hasta un punto que quizá no imaginabas: actualmente, en España, por ley, cualquier gasolina de la que estás echando todos los días incorpora ya un mínimo de un 10% de biocombustible.
Un combustible sintético, también llamado e-fuel, es todavía más “futurista”: sacas hidrógeno del agua mediante electrólisis (empleando, claro está, electricidad de fuentes renovables) y capturas, por procesos industriales, ese CO2 del aire.
Mezclando esos dos componentes generas un combustible completamente sintético. Este tipo de combustible es por ahora más complejo y no está todavía en comercialización pero sí existen ya proyectos pilotos para esa industrialización que lo convierta en otra alternativa viable.
Nuestra Metralla GTS de 1980 arrancó, rodó y llegó exactamente igual que si hubiese rodado con su gasolina “de toda la vida”.
Repsol (Lluis Llurba)
¿Y de donde saco yo esa gasolina renovable?
Los combustibles renovables de Repsol están ya disponibles para su venta. Por ahora es el combustible para ciclo Diesel el que más difundido está, con presencia en casi 900 estaciones de servicio de la marca.
La, llamémosla gasolina renovable (que no sé si será muy correcto el término), se empieza a implantar ahora. Solo en Madrid, en la gasolinera del hipódromo, está ya disponible este combustible 100% renovable ya que ha servido de punto de pruebas.
Y no, no es disparatadamente cara, aunque tampoco es especialmente barata.
Por ahora, la política de Repsol con el precio de estos biocombustibles es asimilarlo al de los combustibles fósiles (los de siempre) de gama premium. Es decir, la gasolina 100% renovable costará lo mismo que la gasolina de 98 octanos.
Metralla MK2 y GTS, Vespa 125 y 200, Bultaco Matador, Impala Sport y Turismo, OSSA 160 y hasta una Bultaco 155 “modelo 2” de 1960. Un buen resumen de lo que son las clásicas españolas en esta prueba.
Repsol (Lluis Llurba)
Rodando con biocombustible… en una Metralla GTS de 1980
Y no solo con la Metralla. El Museo de la Moto Española de Alcalá de Henares, Motos Made in Spain ha servido de socio a Repsol en esta especial presentación y ha puesto a disposición de la prensa unas cuantas motos clásicas españolas para probar que este combustible, sin duda paradigma de la movilidad moderna.
Sirve para todos los motores de gasolina, incluyendo estas “reliquias” con ruedas, alguna de ellas con más de 60 años de edad.
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Redacción Solo Moto
Impala Turismo, Bultaco Alpina, Vespa 125 y 200, Metralla Mk2 e Impala Sport 250 son algunas de las motos que hemos visto, junto con un par de Matador Mk9 y Mk10, la “trail” española de los 70, OSSA 160, en estado de conservación, sin restaurar y la más veterana de todas, una Bultaco 155 de 1960.
En nuestro caso hemos rodado con una Metralla GTS 250 “Palos”, aquella última versión de la Metralla, con frenos de disco y que los lectores de Solo Moto conocerán porque hace un par de años publicamos una prueba de precisamente esta misma unidad, lo que nos da una mejor posición para comprobar cómo va con este combustible.
Te puedo asegurar -y esta Metralla y yo nos conocemos bien- que la moto no apreció ninguna diferencia con este combustible. Quizá hasta ralentizaba mejor.
Repsol (Lluis Llurba)
Y lo primero es repostar. Repsol ha llevado al Museo, de donde parte esta presentación, latas con este combustible. La mezcla, para estos motores de 2T se hace con la misma proporción habitual, en este caso un 3%, del aceite usado normalmente.
No hay diferencia en este punto. Echándola en el depósito yo diría que se ve más clara, más transparente. Y otro detalle que llama la atención es que sí, huele a gasolina, pero mucho más suave: un olor menos intenso y penetrante.
Sin cambios visibles pero con mejoras invisibles
A partir de ahí, grifos abiertos -la Metralla lleva dos y es conveniente abrir ambos-, contacto, dos patadas y está en marcha. Esta Metralla va algo fina de carburación y con el motor frío tiene tendencia a quedarse, unos segundos, algo acelerada en su utilización normal. Y con este combustible lo hace exactamente igual. Primera, arrastra el embrague, como buena Bultaco en frío, y nos vamos.
A los pocos minutos me he olvidado de la gasolina que llevo. Suena igual, huele igual, acelera lo mismo y no notas absolutamente ninguna diferencia a cuando la llevas con gasolina “de siempre”.
Es bastante impresionante cuando te paras a pensar que estás rodando con un combustible que no ha partido del petróleo. Visto así, no es caro, desde luego.
No ha requerido absolutamente ninguna intervención ni adaptación en el motor ni en ningún componente ni para esta prueba ni para volver, cuando se vacíe este depósito, a la gasolina normal.
La prueba consistió en una ruta de unos 60 km partiendo de las instalaciones del museo y recorriendo parte urbana y parte en carretera. Sin incidentes importantes debido a la “gasolina” empleada.
Repsol (Lluis Llurba)
Y no solo la Metralla. El resto de motos participantes, todas repostadas ante nosotros sin trampa ni cartón, funcionaron perfectamente, dentro de lo que se puede esperar de estas “abuelitas”: solo una de las Impala dio algún problema y no es achacable a la gasolina sino a una bujía en mal estado. Cambiarla y a seguir corriendo.
Entonces, ¿por qué voy a echar este combustible?
Pues efectivamente, no aprecias diferencias entre el uso de este nuevo combustible y la gasolina de siempre. No al menos en beneficios que veas a corto plazo.
Esta gasolina es por ahora equivalente a una de 95 octanos y vale como la de 98. Eso, en principio, juega en su contra. Pero sí tiene beneficios claros.
El primero, de orden ecológico, es simplemente esa tasa cero de emisión de CO2 a la atmósfera. Pero claro, esto será más o menos interesante en función de tu propia conciencia, no por otra cosa.
Este combustible renovable, procedente de residuos de origen vegetal, tiene una tasa neta de CO2 equivalente a cero: lo que emite tu motor previamente se ha retirado de la atmósfera.
Repsol (Lluis Llurba)
Repsol sí está planteando que en futuras evoluciones de normativas anticontaminación se tenga en cuenta el uso de estos combustibles, con sistemas como entradas del depósito especiales que solo permitan este uso, sensores en el motor y otros parecidos, de forma que los vehículos así equipados tengan una etiqueta mejor que los que no, por ejemplo.
El segundo beneficio, y es también otra cuestión de conciencia, es de tipo económico, pero no para tu bolsillo sino para el país: lógicamente cuanto más de este combustible se use, menos petróleo hay que comprar al exterior. Y España precisamente puede ser toda una potencia en esto del uso de esos residuos de origen vegetal.
Además, lógicamente, si se desarrolla todo el potencial de esta industria, se generarán puestos de trabajo y riqueza para el país: Repsol ya tiene en marcha una fábrica en Cartagena que hace más de 900.000 toneladas de estos combustibles (HVO, es decir, diésel renovable y otros parecidos para aviación y similares) y está trabajando para abrir una nueva planta en Puertollano.
Pasado y futuro unidos en este evento de Repsol: una clásica de los años 80, rodando en tráfico abierto, con un combustible renovable del siglo XXI.
Repsol (Lluis Llurba)
El tercero es quizá el más objetivo y cercano al usuario de estos beneficios, pero el más difícil de ver: según los estudios de Repsol, este combustible genera menos posos de carbón en el interior del motor y lo mantiene más limpio. Parece lógico, ¿no? En el fondo hay mayor control en el proceso de producción y será más “puro”.
