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Son las nueve de la mañana y el restaurante Cocina Hermanos Torres hierve de actividad. No solo los fogones están en marcha. En el pequeño estudio que estos populares cocineros tienen en su restaurante de 3 estrellas Michelin, se cuece el guion de su próximo video para redes sociales.
Hoy les espera un día ajetreado. Esta mañana, antes de empezar el pase del mediodía en su restaurante de Les Corts de Barcelona, Sergio y Javier tienen que bajar hasta el Puerto Olímpico para hacer una visita rápida al restaurante ELDELMAR (uno de los que llevan su apellido) y acercarse al Mercado de Santa Caterina, donde están trabajando en su nuevo proyecto.
Mañana ajetreada con los Hermanos Torres. Del estudio de grabación en su restaurante de Les Corts, al Puerto Olímpico y al Mercado de Santa Caterina. Y sin contaminar, con el Silence S01+.Aitor Lamadrid
Entre medias, tienen que atendernos a Aitor (el artista autor de las fotos que acompañan esta historia) y a mi, que hemos venido para conocer una faceta totalmente desconocida de los Torres: su pasión por las motos.
Buscábamos hacer un restaurante sostenible, y cuando conocimos Silence, con unas prestaciones tan buenas sin contaminar, nos dijimos: nos va como anillo al dedo
“Nuestro padre siempre ha sido muy motero. Ha tenido muchas motos, entre ellas una Impala, y cuando teníamos 14 o 15 años nos regaló una Torrot de 49cc para el pueblo”. Fue en Olesa de Bonesvalls, un pequeño pueblo cerca de Vallirana “que era un sueño. Era muy bonito aquello, muy poco urbanizado y muy virgen, y la moto nos permitía pasearnos por allí”.
Acompañamos a Sergio y Javier hasta la playa de la Barceloneta, donde tienen el restaurante ELDELMAR.Aitor Lamadrid
Ahora, Sergio y Javier han cambiado aquellas Bultaco, Montesa o Derbi con las que vivieron sus primeros años moteros por dos Silence S01+ que les permiten llegar con agilidad, en silencio y sin contaminar, a todos sus compromisos.
El salto a la moto eléctrica se produjo de forma natural. “Es una cuestión de evolución”, destaca Javier. “Cuando hicimos el restaurante Cocina Hermanos Torres buscábamos hacer un restaurante sostenible, y cuando conocimos Silence y vimos que es una moto que no hace ruido, no contamina y tiene unas prestaciones superbuenas, nos dijimos: Nos va como anillo al dedo”.
Desde su formación hasta la elección de donde desarrollan sus negocios, pasando por dónde viven o como se mueven, no parece haber espacio para la casualidad en la vida de los Torres
“Barcelona es una ciudad que está trabajando para reducir la polución y cada vez está mejor, también gracias a pequeños gestos como este. Creemos que es importante vivir en un sitio que sea sano y sostenible”, añade Javier.
Cuando empiezas a conocerles, ves que no hay casualidades en la vida de los hermanos Torres. Ya de muy jóvenes, cuando encararon su trayectoria profesional, diseñaron un plan para hacer estancias en distintos restaurantes del mundo. Se los “repartieron” para multiplicar por dos los aprendizajes y luego ponerlos en común en su proyecto personal.
En aquella época de formación, la moto les servía para volver a casa desde Montpelier o desde San Sebastián. “Tuve una FZ y una Triumph”, recuerda Sergio, que destaca también aquellos momentos en los que utilizaban la moto para desconectar haciendo viajes rápidos con la bolsa sobre depósito como equipaje.
Luego, cuando iniciaron su trayectoria conjunta, primero con el Dos Cielos y ahora con el Cocina Hermanos Torres, entre otros proyectos, “nos volvimos a poner de acuerdo rápido en vivir cerca de la montaña, hecho que nos permite ir mucho en bici, que es nuestra otra gran pasión”. Y es que muchas veces, los dos gemelos llegan al restaurante después de haber realizado un entreno de unos 40 km en bicicleta.
Hasta la cocina… En el restaurante de los Hermanos Torres todo sucede a la vista del comensal, y hasta allí nos dejaron entrar con la Silence.Aitor Lamadrid
Es en este contexto que conocieron la Silence S01+, una “supermoto”, como la califican ellos, que encaja a la perfección con su filosofía de crear un restaurante sostenible, merecedor de la Estrella Verde Michelin, y su compromiso con el producto de proximidad, ya que es una marca fundada y que fabrica sus productos en Barcelona.
“Nosotros veníamos de tener unas KTM, pero cuando conocimos Silence y nos quisimos cambiar por ser una moto sostenible y local, fue el propio César Rojo, de KTM, el que nos ayudó a hacer el cambio. Fíjate qué maravilloso, esto dice mucho de las personas y de las marcas, es muy bonito”.
Pero… ¿y qué piensa su padre, motero de toda la vida que todavía conserva su moto, de que sus hijos se hayan pasado a un scooter eléctrico? “Sí, claro que ha habido debate, pero se acaba cuando se la dejamos probar”. Hasta su cuñado y su sobrino se han interesado por la moto, e incluso en los semáforos les paran y les preguntan. Y siempre dicen lo mismo: “Es una moto como la copa de un pino. ¡Cámbiate ya!”
Y es que para Sergio y Javier, “la Silence S01+ te cambia el chip. Es supercómoda, silenciosa. Y además, cuando estás en un semáforo al lado de una moto que hace ruido, con su tubo de escape, te molesta y te preguntas… ¿cómo puedes ir encima de este aparato que tiembla y que quema? Entendemos que, si vives lejos y tienes que hacer mucha carretera, bien, pero en ciudad la Silence es lo más cómodo que hay. No hay más”.
Ya son cerca de las 11 y a los Hermanos Torres se les va comprimiendo la mañana. Así que les proponemos acompañarlos hasta ELDELMAR para poder hacerles alguna foto con las Silence en su entorno natural, el tráfico urbano, a lo que acceden encantados.
La mañana acaba en el Mercado de Santa Caterina, donde están construyendo su nuevo restaurante.Aitor Lamadrid
Tras la visita de rigor para “hacer de jefes”, como relatan, nos proponen acercarnos a las obras de Parada Torres, un nuevo restaurante que están construyendo en el mercado de Santa Caterina, justo delante de donde su abuela Catalina cocinaba para una familia.
Este nuevo restaurante, que tiene prevista su apertura para finales de abril o principios de mayo, le permitirá reencontrarse con sua historia. No solo se encuentra en un sitio que frecuentaron de pequeños con su abuela, sino que quieren homenajear a los bares tradicionales de Barcelona, como el Plaza que tenían sus padres en El Carmelo. “Será un homenaje a los bares, a la rumba catalana, a las tapas. Algo cachondo, un bar canalla y contemporáneo”, concluye Javier.
Y es que, una vez más, en la vida de los hermanos Torres parece no haber lugar para las casualidades. Desde su formación hasta la elección de donde desarrollan su negocio, pasando por la elección de donde viven o cómo se mueven, todo obedece a una estrategia que persigue el éxito y la armonía.
