El caso de KTM, y como todo el grupo empresarial estuvo al borde del abismo, es una lección sobre gestión digna de aprender. La manera en que las cosas se descontrolaron, y el grupo que capitaneaba Pierer rozó la desaparición cuando parecía que todo iba bien, es algo que no debe pasar desapercibido. Como tampoco debe pasarse por alto que sin Bajaj, muy probablemente el fabricante austriaco sería poco más que un recuerdo.
Y es que mientras el barco tenía vías de agua que hacían a muchos pensar en saltar por la borda, Bajaj entró de lleno con un préstamo de 450 millones de euros para comenzar la reestructuración, y financiar el proceso que los tribunales permitieron para salvar la empresa. Luego, el fabricante indio ha seguido inyectando liquidez, con otros 350 millones de euros, y se ha convertido en el propietario mayoritario de KTM.
Bajaj le ha dado una segunda vida al grupo KTM
Ahora mismo, Bajaj es propietaria del 74,9% de la marca y no solo eso, es que en poco más de un año han comenzado a verse movimientos positivos. Tanto es así que el aumento de ventas interanual está en el 125%, y los ingresos del primer trimestre son un 70% superiores también. Además, si se suma todo el grupo (KTM, Husqvarna y GASGAS), el aumento de ingresos del primer trimestre de 2026 es un 151% superior al primer trimestre de 2025.
Bajaj tiene un plan a futuro para KTM y no descarta incluir a socios en él
Esto ha sido posible gracias a todos los cambios que se han ido produciendo, y que parecen una antesala a los que podrían llegar en un futuro. Y es que Bajaj parece estar abierto a encontrar un socio que permita seguir haciendo crecer el proyecto. Eso sí, no es que el fabricante indio esté buscándolo según Rakesh Sharma (Deputy Managing Director de Bajaj), sino que estarían abiertos a escuchar ofertas.
Aun así, este sería uno de los cambios porque el más importante en estos momentos parece pasar por intentar integrar el proceso de compras de KTM en la red global que ya tiene establecida por Bajaj. Esta medida, siempre sobre el papel, haría aumentar los márgenes de beneficio al reducir los gastos operativos. Unos gastos operativos que también adelgazarían si se lleva más producción a India.
Mantener la calidad y ahorrar costes es el gran desafío
El desafío, en este caso, sería mantener las KTM al mismo nivel que están ahora y seguir apostando por la calidad en lugar de buscar abaratar precios. Eso, junto con el resto de trabajo de distribución y venta, permitiría la marca austriaca seguir siendo uno de los referentes del sector y terminar de dejar atrás el momento más oscuro de su historia.
