Honda XL750 Transalp E-Clutch, una todoterreno que sube d…

Honda XL750 Transalp E-Clutch, una todoterreno que sube d...
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La referencia del segmento de las trail de media cilindrada incorpora de serie el revolucionario y efectivo sistema de transmisión automático de Honda.

30 de julio de 2026 (13:53 CET)

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Hace exactamente 40 años, en pleno fragor por el Rally París Dakar, Honda puso en el mercado uno de sus modelos más icónicos dentro del segmento trail. Una moto que estaba a medio camino entre el campo y la carretera, con un motor de dos cilindros en V y con una filosofía que ha llegado hasta nuestros días. La actual Honda XL750 Transalp E-Clutch es descendiente de una saga mítica cuyo concepto es al mismo tiempo aventurero y funcional.


La Honda XL750 Transalp E-Clutch 2026 equipa el cambio automático de serie. 

Después de comercializarse ininterrumpidamente durante casi tres décadas, Honda devolvió a la vida a una nueva generación Transalp en 2023. Y lo hizo cambiando la configuración en V del motor, por un moderno bicilíndrico en línea, más compacto y con el cigüeñal calado a 270 grados, para lograr un pulso similar al de un motor en V. Las cifras hablan por sí solas, ya que entrega una potencia de 67,5 kW (91,8 CV) a 9.500 rpm y un par de 75 Nm a 7.250 rpm, con un consumo muy reducido y un gran depósito de 16,9 litros.

La parte ciclo es bastante ligera, ya que el chasis de acero apenas supera los 18 kg y el basculante es de aluminio, para un conjunto total de 216 kg de peso en orden de marcha. El asiento se sitúa a 850 mm del suelo, con una llanta delantera de 21 pulgadas, frente a las 18 pulgadas de la trasera con radios de acero. Toda una declaración de intenciones para una trail confortable, pero de aspecto muy campero.


La rueda de 21”, las llantas de radio o cubrecárter son algunos de los detalles más campereos de la Honda XL750 Transalp E-Clutch 2026.

La postura en marcha es muy natural, con la espalda erguida y una cúpula aerodinámica que mejora la agilidad en la conducción. Esto se combina con un paquete de suspensiones donde destaca la horquilla invertida Showa de largo recorrido y regulable; y un inmenso protector del cárter para acentuar esa faceta off road. Y en cuanto a los frenos, el doble disco delantero de 310 mm y el simple trasero de 256, tienen un tacto muy agradable y seguro, con ABS de doble canal, que permite desactivarlo en la parte trasera.

Electrónicamente la Honda XL750 Transalp E-Clutch está superdotada, con cuatro modos de conducción predeterminados (Gravel, Sport, Standard y Rain), más un modo User personalizable, controlados desde la pantalla TFT de 5 pulgadas. También se gestiona la conectividad a través de la App Honda RoadSync y, entre otras asistencias electrónicas, cuenta con cancelación automática de intermitentes y tecnología de Señales de Parada de Emergencia (ESS)


Toda la parte electrónica de la Honda XL750 Transalp E-Clutch se controla desde la pantalla TFT de 5”. 

Nos encontramos por tanto frente a la referencia del segmento de las trail de media cilindrada. No solo porque se trate de una moto con tanto pedigrí, es que es capaz de circular por cualquier tipo de terreno, resistente, cómoda, económica, fácil de conducir y con un equipamiento tecnológico al más alto nivel.

La guinda del pastel

Pocas cosas harían mejorar a la completísima Honda XL750 Transalp, pero la marca del ala dorada encontró la manera en 2026 con la incorporación del E-Clutch. Un sistema de transmisión a medio camino entre un cambio automático y un cambio tradicional con quickshifter, que le aporta un extra de comodidad, facilidad de uso y efectividad de comportamiento dinámico.

El revolucionario sistema de control automático del embrague hace que la moto no prescinda ni de maneta ni de palanca. Porque en realidad, el mecanismo del embrague es el tradicional, las diferencias estriban en que la varilla de empuje puede ser accionada por la propia maneta o por el mecanismo eléctrico del E-Clutch en sí, que se acopla en la propia tapa del embrague y que consiste en dos motores eléctricos que actúan al unísono sobre unos engranajes para desembragar y embragar.


Con el revolucionario control automático del embrague de Honda, la moto no prescinda ni de maneta ni de palanca

El mecanismo está gestionado por la centralita propia del E-Clutch, que toma los datos de varios sensores, como la posición del acelerador, la palanca de cambio, la marcha engranada, régimen de giro y velocidad de marcha. Con toda esta información, el embrague trabaja de forma autónoma, consiguiendo unos cambios de relación más rápidos y eficientes que un quickshifter.

El E-Clutch también funciona de forma automática al iniciar la marcha y al detenerse. Esto es, engranando primera, sin coger la maneta del embrague para nada, basta con acelerar para empezar a moverse; y al detenerse, igual, simplemente frenas con la marcha engranada y el sistema se encarga de accionar el embrague autónomamente para que el motor no se cale.

Con el sistema activo, siempre es posible pasar a accionar la maneta de forma manual; y existe la opción de desconectarlo por completo y manejar el cambio como se ha hecho toda la vida, aunque siempre se reinicia en modo automático cuando se enciende la moto, y queda notificado todos estos cambios en el cuadro de instrumentos.


La Honda XL750 Transalp E-Clutch mantiene su filosofía más aventurera.

Desde 2026 solo se comercializa la Honda XL750 Transalp con el sistema E-Clutch, además de una versión limitada para el carnet A2 de 35 kW. El precio de partida es de 9.990 euros, hay tres decoraciones disponibles: blanco, negro mate y gris perlado; y se puede configurar con distintos packs para hacer de esta trail una moto más confortable, viajera o aventurera.