
Entre 1986 y 1988 Porsche fabricó 292 ejemplares del ‘todopoderoso’ 959. Un vehículo muy exclusivo del que sólo 29 ejemplares fueron versiones ‘Sport’, mientras que el resto lucieron el acabado ‘Komfort’, más ‘convencional’ si nos permites la expresión.
El 959 Sport se distinguía por una jaula antivuelco recubierta de cuero, cinturones de competición de cuatro puntos de anclaje e interior de tela y un peso de sólo 1.350 kg, 100 kg menos que el Komfort porque tenía un sistema clásico de muelles helicoidales en lugar de suspensión adaptativa y no disponía de aire acondicionado ni equipo de sonido estéreo.
Todos los 959 Sports fabricados tenían las mismas especificaciones técnicas, los clientes de la época sólo podían elegir el color (Grand Prix White o Guards Red). Dentro de unos días, el 28 de febrero, saldrá a subasta el ejemplar 16º del Porsche 959 Sport, valorado en unos 6 millones de dólares.
Destinado a EE.UU., se quedó en Europa
Este ejemplar a la venta fue adquirido directamente de la fábrica de Porsche por el antiguo jefe de mecánicos de un equipo de carreras de Porsche que vivía en La Jolla, California, llamado Werner Funk. El coche se entregó en el mismo estado en el que se encuentra hoy: pintado de blanco Grand Prix con interior gris.
Foto: RM Sotheby’s
Porsche 959 Sport, el ejemplar 16º de los 29 producidos
Foto: RM Sotheby’s
Porsche 959 Sport (1988), el interior
Nacido en Alemania y trasladado a Estados Unidos en 1978, Funk había fundado varias empresas automovilísticas de éxito y recogió personalmente su 959 Sport de la fábrica de Stuttgart. Sin embargo, sólo lo tuvo en propiedad durante dos o tres semanas porque no podía importarlo a Estados Unidos debido a ciertas normativas de la época.
En 1989, Funk disfrutó de un día memorable en un circuito francés, conduciendo su 959 Sport junto a un Ferrari F40 y un 288 GTO, pero luego lo vendió y el deportivo permaneció en Suiza durante la mayor parte de su vida.
Foto: RM Sotheby’s
Un mito, una leyenda
El 959 Sport representa la cumbre de la innovación de Porsche en la década de 1980. Era y es un coche raro y todavía hoy de difícil acceso. Este ejemplo ocupa un lugar de honor en la colección del actual propietario y está muy bien conservado, con sólo 6.046 km a sus espaldas. A finales de mes sabremos exactamente por cuánto se venderá.
