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La mejora de las carreteras en España vuelve a un primer plano… pero no convence del todo al sector del transporte, uno de los más afectados por el estado del firme. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha valorado el anuncio del ministro Óscar Puente sobre el nuevo Plan Extraordinario para reforzar los firmes de la Red de Carreteras del Estado, una actuación que contempla intervenir más de 5.000 kilómetros con una inversión de 1.629 millones de euros.
Desde el sector reconocen que el movimiento supone, por fin, admitir un problema que lleva años sobre la mesa: el deterioro progresivo de la red viaria. Sin embargo, el mensaje es claro: el plan se queda corto. Muy corto. Porque actuar sobre 5.000 kilómetros en una red que supera los 26.000 significa dejar fuera a la mayor parte del mapa, incluyendo tramos en estado crítico que impactan directamente en la seguridad, los costes y la operativa diaria.
Un firme de autovía en mal estadoAEC
El otro gran punto de fricción está en los números. La CETM recuerda que el transporte por carretera aporta más de 21.000 millones de euros anuales en impuestos ligados al combustible. Con ese nivel de contribución, el sector considera lógico exigir una reinversión mucho mayor en unas infraestructuras clave para la economía.
Las comparaciones no ayudan al plan. Según la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX), España debería destinar alrededor de 2.000 millones al año solo en mantenimiento. Una cifra que deja en evidencia la distancia entre lo necesario y lo anunciado, más aún teniendo en cuenta el déficit acumulado en los últimos años.
Tampoco convence el calendario: las licitaciones arrancarán en 2026, pero la primera fase no se completará hasta 2031. Demasiado tarde para un problema que, según el transporte, ya está pasando factura en forma de averías, sobrecostes y riesgos en la carretera: “El progresivo deterioro de los firmes no admite más demoras, las empresas de transporte llevan años soportando las consecuencias de unas carreteras en mal estado”.
El mensaje final es directo: no valen parches. La CETM reclama un plan más ambicioso, rápido y con mayor alcance. Porque en juego no solo está el asfalto, sino la competitividad de todo un sector que mueve el país.
“El mantenimiento adecuado de la Red de Carreteras del Estado no puede abordarse mediante actuaciones parciales ni diferidas en el tiempo, sino a través de un compromiso sostenido y proporcional a la relevancia estratégica del transporte por carretera”, cierra el comunicado de la patronal.
