Tres motos, 4 cilindros y de 95 a 129 CV: QJ Motor sube el nivel con su familia SRK

Tres motos, 4 cilindros y de 95 a 129 CV: QJ Motor sube el nivel con su familia SRK

QJ Motor no quiere limitarse a competir en los segmentos de acceso ni a reforzar su presencia con motos prácticas y racionales. La marca da ahora un salto de carácter con la llegada a España de tres modelos que elevan notablemente el listón dentro de su gama deportiva: las nuevas SRK 800, SRK 800RR y SRK 921. Tres motocicletas distintas, pero unidas por una misma idea: motores tetracilíndricos, componentes de primer nivel y una puesta en escena claramente inspirada en la competición.

La ofensiva llega en un momento clave para el fabricante, que continúa ganando presencia en el mercado europeo y que busca posicionarse también entre los usuarios que quieren algo más que una moto funcional. Aquí hablamos de prestaciones, sonido, estética agresiva y tecnología aplicada a la conducción deportiva. Y QJ Motor ha elegido un escaparate muy simbólico para enseñar sus cartas: el Gran Premio de Cataluña de MotoGP, en Montmeló, aprovechando la vinculación con el equipo QJ Motor-MSi Racing de Moto2 y el patrocinio del Grupo Motos Bordoy.

La nueva familia SRK pasa así a jugar en una liga mucho más emocional. Hasta ahora, la gama estaba compuesta por modelos como la SRK 125, TRX 125, SRK 600 y SRK 700, pero con estas tres incorporaciones la marca se adentra de lleno en el territorio de las deportivas de media y alta cilindrada. Y lo hace con una estrategia interesante: no propone una sola moto para todos, sino tres interpretaciones muy diferentes del concepto sport.

Tres versiones en la familia SRK para todos los gustos

La SRK 800 será la primera en llegar a los concesionarios y se presenta como la opción más equilibrada de la familia. Es una naked deportiva con motor tetracilíndrico de 778 cc, 95,2 CV a 10.000 rpm y 75 Nm de par a 8.500 rpm. Sobre el papel, sus cifras la colocan en una zona muy atractiva para quienes buscan una moto con empuje real, pero todavía aprovechable en el día a día. No es una radical de circuito ni pretende serlo: su planteamiento combina prestaciones, ergonomía lógica y una imagen agresiva, con depósito musculoso, frontal LED afilado e intermitentes secuenciales.

También resulta interesante su parte ciclo. La SRK 800 monta un chasis doble viga de aluminio, suspensiones Marzocchi ajustables en precarga y un peso declarado de 207 kg en orden de marcha. El equipo de frenos recurre a Brembo, con doble disco delantero de 320 mm, disco trasero de 260 mm y ABS. A ello se suma un paquete electrónico completo para su categoría: acelerador electrónico, tres modos de conducción, quickshifter bidireccional, control de crucero, control de tracción desconectable, TPMS e instrumentación TFT de 5 pulgadas con conectividad y navegación.

Un escalón por encima, en actitud y enfoque, aparece la SRK 800RR. Utiliza el mismo bloque de 778 cc que la naked, pero lo envuelve en un concepto mucho más radical. Es una supersport carenada, con una estética muy próxima a la competición y soluciones aerodinámicas trabajadas en túnel de viento. Los winglets delanteros, la entrada de aire frontal y el carenado afilado refuerzan esa imagen de moto nacida mirando al paddock.

QJ Motor asegura que la electrónica de la SRK 800RR deriva de la experiencia de la marca en el campeonato WSBK. Además, incorpora IMU de seis ejes, un elemento importante porque permite gestionar con mayor precisión sistemas como el ABS en función de las condiciones dinámicas de la moto. La marca declara una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3 segundos, una cifra que deja claro que esta versión RR no es solo una SRK 800 vestida de carreras. Su chasis monocasco de aluminio con estructura de doble viga y el motor como parte estructural buscan rigidez, ligereza y precisión.

La tercera protagonista es, probablemente, la más espectacular de las tres: la SRK 921. Esta streetfighter se convierte en el nuevo buque insignia de la gama Street de QJ Motor y llega con diseño firmado por Adrian Morton, del estudio C-Creative, históricamente ligado al universo MV Agusta. Y eso se nota en el planteamiento visual. La SRK 921 apuesta por líneas tensas, frontal agresivo, basculante monobrazo, doble escape elevado, llantas con radios en estrella y una firma lumínica diurna inspirada en unos cuernos de toro.

Pero la SRK 921 no vive solo de imagen. Su motor de cuatro cilindros en línea, 921 cc, distribución DOHC de 16 válvulas y refrigeración líquida entrega 129,3 CV a 10.000 rpm y 93 Nm a 8.000 rpm. Es la naked más potente de la marca y quiere combinar suavidad a bajo régimen con una respuesta contundente cuando se abre gas con decisión. QJ Motor también ha trabajado el sonido, buscando una personalidad más grave al ralentí y más afilada durante la aceleración.

En la parte ciclo, la SRK 921 monta un chasis mixto de acero y aluminio trenzado, suspensiones Marzocchi ajustables, amortiguador de dirección y neumáticos Pirelli Diablo Rosso, con una poderosa medida trasera 190/50 ZR17. Su electrónica también es la más avanzada de la saga, con IMU de seis ejes, ABS en curva, control de tracción, modos Rain, Normal y Sport, control de crucero, monitorización de presión de neumáticos y protección antivuelco con apagado automático del motor en caso de caída.

En cuanto a disponibilidad, la SRK 800 aterriza de forma inminente con un precio de 7.499 euros, seguro a terceros incluido durante el primer año y una campaña de reserva que, hasta el viernes 22 de mayo, permite acceder a un seguro ampliado a todo riesgo. Estará disponible en blanco/plata y negro. Las SRK 800RR y SRK 921 llegarán a la gama a partir de julio.

La guinda comercial es la garantía oficial de seis años, transferible si la moto cambia de propietario y respaldada directamente por QJ Motor. Un argumento importante para una marca que busca convencer no solo por precio, sino también por confianza. Con esta ofensiva, QJ Motor deja claro que quiere jugar fuerte en el segmento deportivo: tres motos, tres caracteres y un mensaje común. La familia SRK ya no solo mira a la ciudad o a la carretera; ahora también mira, sin complejos, al mundo de las prestaciones.