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La última tecnología en radares con Inteligencia Artificial (IA) ya se está probando estos días y últimos meses en las carreteras europeas. En concreto, en Reino Unido experimentan con las cámaras de detección de conductores perjudicados por el consumo de alcohol o drogas al volante y el manillar, una innovación que permitirá una mayor efectividad a los agentes de tráfico de alrededor del mundo.
“Esta tecnología innovadora nos ayudará a conocer cuán prevalente es la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas en nuestra zona”, explica Adrien Lesk, encargado de seguridad vial de la policía de Devon y Cornwall, poblaciones del Reino Unido escogidas para realizar la prueba piloto de esta última tecnología que se beneficia de los últimos avances en IA.
“Se trata de utilizar el poder de la IA para revisar un montón de datos para dar más tiempo a los agentes para hablar con un conductor y decidir de manera eficiente si le hacen las pruebas”, cuenta Geoff Collins, representante de la empresa australiana Acusensus, creadora de estos radares capaces de detectar las infracciones en vehículos que viajan hasta los 300 km/h sin ningún tipo de desenfoque ni distorsión de la imagen.
“Las cámaras buscan a las personas que conducen potencialmente alteradas y nos muestra sus vehículos en pantalla cuando detecta comportamientos sospechosos”, especifica el sargento Owen Messenger. “Estas cámaras no reemplazarán el trabajo de la policía, sino que simplemente complementan la detección de posibles infracciones en la carretera”, añaden los responsables de la prueba piloto en las vías inglesas.
La empresa aussie encargada de proporcionar estos radares a la policía británica fue fundada en 2018 y ha desarrollado varias tecnologías de detección de comportamientos ilegales en la carretera. Sus radares con IA, además de ser capaces de avisar sobre posibles conductores borrachos o drogados en la vía pública, son también capaces de cazar a conductores usando dispositivos móviles o obviando el uso del cinturón obligatorio, además del tradicional control de velocidad para saber si un vehículo circula dentro de los límites establecidos.
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Estos radares de última tecnología cuentan también con un lector de matrículas automático que facilita el cribaje de las imágenes y el envío de la información de forma veloz a los agentes de la ley. En definitiva, se acerca cada vez más el día en que cualquier infracción de tráfico, sea de la naturaleza que sea, pueda ser cazada por los radares y cámaras con IA que proliferan en las carreteras de todo el mundo. Evidentemente, la seguridad vial gana, pero la privacidad de los ciudadanos se reduce a pasos agigantados.
En este sentido, el comisario de privacidad de la región de Sídney, uno de los primeros lugares donde se probaron estas tecnologías pioneras, ya alertó de la preocupación sobre la recolecta de datos masiva de más de ocho millones de vehículos analizados en la primera prueba piloto de la tecnología para detectar el uso ilegal del móvil al volante. De esos ocho millones de pruebas se cazaron a 100.000 conductores usando y manejando dispositivos con la mano mientras conducían… un 1,25% de los vehículos registrados automáticamente por la IA.
