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Desde el país de Greta Thunberg llega una nueva propuesta de micromovilidad personal sostenible, que viene de la mano de un grupo de jóvenes emprendedores, el scooter eléctrico Vässla EPA-1.
Esta nueva manera de moverse por la ciudad nace de una bancarrota y del interés por diversificar su oferta de una firma dedicada a la fabricación de instrumentos de música electrónica. Son respectivamente Vässla Micromobility y Teenage Engineering, lideradas por Mikael Andersson y Paul Frankenius, quienes se pusieron de acuerdo para salvar una empresa que estaba cerrada por bancarrota y una firma que deseaba crear algo diferente.
Es muy espartano y funcional.Vassla
Vässla fue fundada en 2017 por Rickard Bröms, pero no logró su objetivo y fue declarada en bancarrota, y ahora le toca el turno de reflotarla a Mikael Andersson.
Diseñado bajo la premisa de “En Passar Alla” (en sueco, “uno para todos”), este curioso scooter busca redefinir la experiencia de los ciclomotores con un enfoque en la personalización, la durabilidad y un rendimiento adecuado para el entorno urbano, con el precio más contenido posible.
El faro Full LED es rectangular y de buenas dimensiones.Vassla
Desde su concepción, el EPA-1 se ha ideado para ser un lienzo en blanco para la personalización, ya que está pensado para ser decorado y preparado a gusto del cliente, con paneles plásticos que se quitan y ponen fácilmente, y con 11 puntos de anclaje reforzados, que ofrece amplias posibilidades de personalización con accesorios. Es muy espartano y minimalista, pero personalizable.
Equipa paneles plásticos fácilmente personalizables.Vassla
Además de diseño y personalización, en el apartado técnico el Vässla EPA-1 ofrece un chasis tubular a la vista que conforma un scooter de plataforma plana, unas llantas de chapa de 10″ con rechonchos neumáticos, una horquilla convencional, un par de amortiguadores clásicos que trabajan sobre un simple basculante de acero de doble brazo y una carrocería minimalista.
Un freno de disco en cada eje, un asiento plano monoplaza -a 820 mm y el del pasajero en opción-, una batería extraíble bajo este y un motor eléctrico en el buje de la rueda trasera, rematan el conjunto. Aunque no se le parezca, el EPA-1 tiene cierta similitud con el antiguo Honda Zoomer.
La instrumentación es una pantalla LCD.Vassla
Si hablamos del propulsor, está disponible en dos opciones de potencia, de 1.000 W que permite alcanzar una velocidad máxima de 25 km/h y otro de 2.600 W que eleva la velocidad máxima a 45 km/h. Ambas configuraciones ofrecen un buen par motor de 140 Nm, tres modos de conducción y marcha atrás.
Hay dos tipos de batería LFP disponibles.Vassla
Este motor se alimenta con un paquete de baterías LiFePO4 extraíble (litio ferro fosfato), una química más barata que las NMC y que ofrece más seguridad y longevidad. De nuevo, hay dos opciones disponibles, una batería de 1.800 Wh que proporciona hasta 70 km de autonomía, o una de 3.000 Wh que extiende el rango a más de 100 km, siempre según la marca.
Con un peso de 60 kg sin batería, el EPA-1 equipa en su escudo frontal un faro Full LED de forma rectangular, muy pequeño y compacto, un pequeño piloto trasero e intermitentes LED, una instrumentación por pantalla LCD bitono, además de un sistema de alarma (activable mediante NFC o control remoto) con bloqueo de rueda trasera, para impedir su movimiento no deseado. No faltan un par de puertos USB A y C.
El precio de este atrevido y descarado Vässla EPA-1 es de 2.100 dólares con batería incluida, pero ya están preparando la versión más asequible con batería en leasing.
