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Es un maxiscooter, sí, pero en realidad podríamos decir que es una moto disfrazada, porque bajo sus fibras se esconde todo un corazón de KTM.
Este aparato es un scooter artesanal creado por el especialista británico John Piper en 2023, un ingeniero que ha trabajado en la F1 con equipos como Williams, Jaguar, Prodrive o Benetton, en el Mundial de SBK y en decenas de proyectos de primera línea.
Es una creación única, un one-off que se dice, o sea que no se produce en serie ni se producirá, visto lo visto. Creado, diseñado y fabricado desde cero, es una obra de ingeniería de elevada calidad.
Un lobo con piel de cordero…
John Piper lo diseñó partiendo desde una hoja en blanco entorno a un motor, un LC4 monocilíndrico de la KTM 690 –4T, LC, 4V, DOHC, IE- que entrega nada menos que 67 CV. Prestaciones más que aseguradas.
Es un scooter de líneas retro pero fabricado con tecnología moderna, creado a partir de un mock-up de arcilla, escaneado, pasado a archivos digitales y, de ahí se crearon los moldes para la carrocería.
La parte trasera bascula para permitir el acceso al motor.
Para los componentes mecánicos internos se realizaron 250 dibujos técnicos, para proceder a crearlos mediante mecanizado de aluminio, soldado de tubos de acero o impresión 3D y fundición de aluminio.
El chasis es un impresionante entramado multitubular de acero, el basculante de doble brazo se mecanizó a partir de un bloque de aluminio de calidad aeronáutica, y se diseñó una suspensión trasera con un monoamortiguador que trabaja en horizontal sobre un sistema de reenvíos.
El PiperMoto J Series es impresionante.
Se añadieron un par de llantas de radios de 17”, un freno de disco delantero de 320 mm y otro trasero con pinza Brembo radial delantera y una horquilla invertida de 43 mm.
El motor ocupa todo el espacio bajo el asiento y para acceder a él John diseñó que la parte trasera de la carrocería basculase hacia arriba como en un coche de carreras, dejando libre el acceso para manipularlo fácilmente.
Y tiene chasis multitubular y llantas de 17″, como una moto.
La instrumentación corre a cargo de un par de esferas analógicas cromadas, y para la iluminación utiliza un faro único clásico y cromado ubicado en el escudo y un pequeño piloto trasero, muy retro. Se remata con un par de asientos monoplazas separados, lo que le da el último toque kitsch.
El puesto es de lo más retro, con manillar de tubo cromado a la vista e instrumentación de dos esferas.
Pero que no te lleve a engaño su estética retro y aparentemente apacible, porque este PiperMoto J Series alcanza los 100 km/h en 4 segundos y tiene una velocidad punta de más de 180 km/h, nada mal para un simple scooter. Pesa solo 160 kg, y esta es una cifra impresionante.
Seguramente te habrás enamorado de él, pero lamentablemente no se fabricará en serie, a pesar de que esta unidad es legal -en el Reino Unido- y está matriculada. El tema es que John Piper, a pesar de recibir cientos de peticiones de compra, no tiene capacidad de producirlo. Es un proyecto único e irrepetible, pero, atención, aún hay esperanzas.
Y es que John ha decidido poner a la venta el proyecto al completo, con el scooter, todos los planos CAD y moldes, por si algún fabricante artesanal se decidiese a producirlo en serie. No todo está perdido…
