
El primer coche eléctrico de serie de Bentley está previsto que salga al mercado el año que viene, pero un pequeño estudio independiente del Reino Unido ya está fabricando Bentley eléctricos, con un toque especial.
La última creación del especialista Hedley Studios fue un encargo del actor estadounidense Jason Momoa, que quería un coche único que destacara entre la multitud de vehículos eléctricos que plaga la escena actualmente.
Basado en el Bentley Blower Junior del estudio de Bicester, el vehículo eléctrico único de Momoa cuenta con más de 100 componentes a medida o diseñados especialmente, entre los que se incluyen una pintura Momoa Crimson, detalles de la carrocería en latón envejecido, un salpicadero de madera de koa y un selector de marchas con forma de calavera de latón tallada a mano que llevó más de 100 horas completar.
Foto: Hedley Studios
En la parte delantera, la insignia ‘666’ del radiador rinde homenaje al abuelo de Momoa, apodado ‘El Diablo’, mientras que el salpicadero muestra discretamente una insignia con la inscripción ‘Momoa 1 of 1’.
Es una pequeña y impresionante pieza de ingeniería, pero hay algunas cosas que explicar. Aunque parece un coche de carreras vintage sobrealimentado, se trata, de hecho, de un coche totalmente nuevo.
También es más pequeño que el original. Fabricado por Hedley Studios en colaboración con Bentley Motors, el Blower Junior es una réplica a escala 85% construida a mano del Bentley 4½ Litre Supercharged de 1929, y el nombre ‘Blower’ proviene del enorme sobrealimentador montado en la parte delantera.
En lugar del enorme motor de cuatro cilindros en línea bajo el capó, Hedley Studios ha instalado un motor eléctrico de 20 CV de potencia (15 kW) y una batería de 48 voltios que permite una autonomía estimada de unos 105 kilómetros.
El coche es una fiel recreación del original, con la carcasa del sobrealimentador haciendo las veces de puerto de carga, lo que nos parece un truco ingenioso a la vez que discreto.
Dicho todo esto, mientras que el original era una bestia de 1.700 kg que escupía fuego y aplastaba neumáticos, la recreación moderna está clasificada como vehículo de baja velocidad y puede conducirse legalmente en Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido.
En la UE y el Reino Unido, está clasificado como un vehículo L7e con una velocidad máxima de 70 km/h, mientras que los clientes estadounidenses tendrán que conformarse con una clasificación LSV que limita la velocidad máxima a sólo 40 km/h.
Este biplaza pesa 550 kg y su batería de 10,8 kWh tarda entre tres y cinco horas en cargarse por completo. El precio parte de 90.000 libras, unos 104.000 euros al cambio actual.
