
Aunque mantiene intactas sus proporciones, el nuevo Bentley Flying Spur 2026 parece un coche completamente distinto. La marca británica ha aprovechado esta actualización para renovar su berlina de representación con una imagen más moderna, recuperar un rasgo de diseño desaparecido desde hace más de seis décadas y reforzar la gama con una nueva versión S de altas prestaciones. Eso sí, sigue manteniendo intacto el ADN de la marca.
Durante la presentación privada organizada por la firma de Crewe en el circuito de Ascari, en Ronda (Málaga), tuvimos ocasión de verlo de cerca y la sensación es clara: gana presencia sin perder ni un ápice de elegancia. También contribuyen a ello una parrilla más integrada en el conjunto, nuevas firmas lumínicas y una trasera revisada, donde destacan los pilotos rediseñados y unas superficies más limpias.
20
Fuente: Motor1.com España
Cambios de diseño pero sin perder el ADN de la marca
La transformación más evidente está en el frontal. Por primera vez desde 1962, un sedán de Bentley vuelve a utilizar unos faros integrados en una única óptica. El resultado es una mirada más limpia y tecnológica, claramente inspirada en la última generación del Continental GT.
Desde luego, se trata de un cambio muy significativo, que el equipo de diseño ha sabido realizar de manera magistral para que incluso así, lo veas acercarse por el retrovisor y sepas que es un Bentley.
La trasera también evoluciona, aunque de una forma más sutil. Bentley ha rediseñado los pilotos, ha suavizado las líneas de la tapa del maletero y ha integrado el soporte de la matrícula en la carrocería para lograr una imagen más refinada. Como detalle adicional, los acabados Azure y S estrenan unas espectaculares llantas opcionales de 22 pulgadas.
El habitáculo recibe pocos cambios, aunque mantiene una de sus mayores virtudes: unos mandos físicos de excelente calidad y un tacto sobresaliente. Un recordatorio de que la sofisticación no siempre pasa por llenar el salpicadero de pantallas… y eliminar botones.
Sin embargo, la noticia más importante quizá no esté en el diseño.
El Flying Spur S vuelve a escena
Bentley recupera la denominación S en la gama Flying Spur y lo hace con unas cifras de potencia destacables. Bajo el capó encontramos una mecánica híbrida enchufable formada por un motor V8 biturbo de 4 litros y una mecánica eléctrica que desarrollan conjuntamente 680 CV y 930 Nm.
Respecto al anterior Flying Spur S, aumenta la potencia en 130 CV, suficientes para catapultar a esta enorme berlina de lujo hasta los 100 km/h en sólo 3,7 segundos. La velocidad máxima se sitúa en 307 km/h. Y ojo porque tiene la etiqueta 0 de la DGT.
Más allá de los 680 CV, Bentley también ha trabajado en el apartado dinámico. El Flying Spur S incorpora una serie de soluciones destinadas a ‘disimular’ sus más de dos toneladas de peso, como el sistema Bentley Dynamic Ride, la vectorización activa de par o un diferencial trasero electrónico de deslizamiento limitado.
Lujo llevado un paso más allá
Todos ellos comparten detalles acabados en Champagne Gold repartidos por distintos puntos del coche, desde los emblemas exteriores hasta algunos elementos del interior.
Bentley Flying Spur 2026, asientos traseros
Foto: Motor1.com España
El elemento más llamativo de este programa es el sistema de sonido Naim for Mulliner. Desarrollado inicialmente para el exclusivo Batur, cuenta con 21 altavoces y componentes de inspiración audiófila. También tiene un precio acorde a su exclusividad: alrededor de 29.000 euros antes de impuestos.
La producción del nuevo Flying Spur arrancará después del verano en la planta británica de Crewe y las primeras unidades llegarán a sus clientes antes de que termine 2026.
