estas locas líneas blancas existen y tienen una misión muy clara

estas locas líneas blancas existen y tienen una misión muy clara

Un pequeño pueblo de 1.700 habitantes ha dado con una solución radical a los excesos de velocidad reiterados de los vehículos que circulaban por su casco urbano. La medida es una alocada concatenación sin aparente distribución lógica de líneas blancas pintadas continuas encima de la calzada, en uno de los ejemplos más extremos de los esfuerzos redoblados en todo el mundo en aras de mejorar la seguridad vial en la carretera. 

Jean-Charles Prono, alcalde de Loire-Authion, una localidad formada por siete pequeños poblados en la región de Maine y Loira, en Francia, ha defendido la efectividad de dicha medida en declaraciones recogidas por Euronews. 

El ya célebre cruce digno de Picasso se encuentran, en concreto, en el pueblo de Bauné, y la idea es desconcertar tanto a los conductores que reduzcan casi sin darse cuenta la velocidad de circulación en dicha vía. Así lo explica el regidor:

“Estamos en un pueblo de 1.700 habitantes donde se cruzan tres carreteras regionales principales. En este punto, específicamente, se cruzan dos de ellas, y la gente conduce rápido y es complicado conseguir que aminoren la marcha y tener señales de tráfico efectivas”. 

Como resultado de este cruce de vías principales en dicho pueblito, la mayoría de vehículos cruzaban a 50 km/h o más en un tramo marcado a tan solo 20 km/h. Aunque parece una invención de la IA, el batiburrillo de líneas blancas sobre el asfalto cumple con el principal cometido detrás de su diseño: confundir a los conductores.

“El objetivo es que sea difícil leer el paisaje, crear un evento que capte la atención de los conductores al preguntarse qúe (demonios) está pasando”, apunta el alcalde. Ante el alud de críticas, el político ha afirmado que se tomó esta decisión para tener una solución rápida antes de la temporada alta de desplazamientos de verano, y que ahora tocará estudiar a fondo su efectividad y contemplar otras medidas complementarios o alternativas.

“De momento, la cosa funciona, pero sé que puede ser también confuso para personas mayores, por ejemplo”, comentó Prono, que también indicó que los habituales badenes / reductores de velocidad no fueron contemplados por el ruido añadido que pueden suponer para los vecinos en una localidad tan pequeña.

Entre los problemas de la solución implementada, más allá de la confusión y la posible infracción de la normativa de señalización de tráfico en Francia y/o la Unión Europea, algunos usuarios criticaron el peligro de tanta pintura blanca en el asfalto en días de lluvia. Razón tampoco les falta.