
Royal Enfield nos muestra por fin la Flying Flea C6 en movimiento, y esta vez no se trata de una foto espía ni de una filtración granulada. La propia compañía ha publicado un vídeo en el que prueba la moto en Leh, Ladakh, en subidas empinadas, descensos pronunciados y curvas de montaña. Es la primera vez que vemos la moto en movimiento, y aunque es emocionante, también es otra tomadura de pelo cuidadosamente elaborada.
Royal Enfield lleva meses ofreciéndonos esta moto, e incluso con estas imágenes de prueba, la gran pregunta sigue en el aire: ¿cuándo llegará realmente a los concesionarios?
El nombre de Flying Flea viene de lo más profundo de la historia de la marca británica. En la Segunda Guerra Mundial, la compañía construyó una pequeña motocicleta lo suficientemente ligera como para ser lanzada en paracaídas.
La nueva C6 no va a la guerra, pero toma prestada la misma idea de ser pequeña, ligera y práctica. No está hecha para sustituir a una Bullet o una Classic, es más bien una moto de ciudad que no te importaría tener al lado en el garaje. A juzgar por su postura, parece más o menos del mismo tamaño que la Hunter 350, quizá incluso un poco más pequeña.
Foto: Royal Enfield
En el vídeo, los pilotos la probaron en los modos Eco y Sport, incluso con un pasajero a bordo. La respuesta fue que mantuvo la velocidad al subir cuestas, fue suave en los descensos y no mostró ningún retraso en la entrega de potencia. No está nada mal para una moto claramente dirigida a los viajeros, especialmente cuando se prueba en un lugar tan exigente como Leh.
Lo que no tenía mucho sentido, al menos para nosotros, era la envoltura de camuflaje. Todo el mundo sabe ya qué aspecto tiene la Flying Flea, así que el ‘disfraz’ nos pareció innecesario, casi como si Royal Enfield intentara alargar demasiado el suspense.
En cuanto a lo que se ha confirmado, la C6 se asienta sobre un bastidor de aluminio y magnesio con una batería también de magnesio, rueda sobre llantas de aleación de 18 pulgadas y utiliza una horquilla delantera tipo viga como guiño al lenguaje de diseño clásico de Royal Enfield. Incluirá una pantalla TFT redonda con Bluetooth, navegación, actualizaciones OTA y funciones como control de tracción, ABS en curvas, control de velocidad de crucero y arranque sin llave.
En el momento de escribir estas líneas, la firma británica aún no ha facilitado cifras de rendimiento, pero se espera que se corresponda con una moto de gasolina de 125-150 cm3, lo que tiene sentido si el objetivo es mantener la agilidad sin depender de una enorme batería.
Lo frustrante es el calendario. Royal Enfield afirma que la Flying Flea C6 no se lanzará hasta principios de 2026, entre enero y marzo, y que le seguirá la S6, inspirada en las scrambler. El precio aún está en el aire, aunque se estima que rondará las 200.000 rupias (1.950 euros al cambio actual). Esto la convierte, potencialmente, en uno de los modelos más accesibles de la gama Royal Enfield, lo que aumenta la presión sobre esta pequeña motocicleta eléctrica.
Está claro que verla en acción es un paso adelante, pero hasta que Royal Enfield no nos ofrezca especificaciones reales y una fecha de lanzamiento clara, parece que la marca nos está tomando el pelo.
