El Super Saiyan Marc Márquez

El Super Saiyan Marc Márquez
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La demostración de poder ofrecida por el 93 en Sepang indica que ha llegado a una nueva fase.

4 de noviembre de 2026 (19:46 CET)

Marc Márquez en el podio de Sepang

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Ya de niño, Marc Márquez hacía cosas que llevaban a pensar que no era del todo humano. Igual que Goku.

El antropomorfismo de ambos chocaba de frente con las proezas que eran capaces de hacer, a menudo impensables para el resto de los mortales, incluso de los más preparados en sus respectivos campos. Con el desparpajo de quien se lo toma todo como un juego, se plantaban enfrente de rivales adultos y mucho más grandes, a los que derrotaban con inusitada facilidad.

Unas similitudes que no terminan, ni muchísimo menos, en sus impresionantes irrupciones en la élite. Poco a poco fueron entendiendo que las derrotas son parte del proceso y que el talento innato no es suficiente si no va a acompañado de intensos y continuos entrenamientos.

Como el protagonista de Bola de Dragón y sus continuaciones, Marc Márquez ha ido transformándose en Super Saiyan (Super Saiyajin en el original y Súper Guerrero en algunas traducciones) cada vez que tanto sus rivales como las diferentes circunstancias le han obligado a ir más allá de sus propios límites.

Dejando de lado aquellas transformaciones involuntarias de su adolescencia sobre la 125cc -como en la cacareada remontada en Estoril tras caerse en la vuelta de calentamiento previa a la resalida-, fue después de la derrota de 2015 cuando tuvo que elevar su nivel a una nueva dimensión para levantarse de su primera gran caída y derrotar a su Freezer particular: Yamaha.


Jorge Lorenzo y Valentino Rossi felicitan a Marc Márquez tras ser campeón en 2014

Además, si hay un hilo conductor en toda la trayectoria de Marc Márquez en MotoGP, ha sido su conexión -para bien y para mal- con un rival de un poder extraordinario e impresionantes similitudes. Se trataba de Valentino Rossi, claro. Su particular Vegeta. El que, muchas veces, le empujó a ir más allá de lo que indicaba toda lógica. Tanto que no necesitaba tenerle enfrente para querer mejorar y superarle.

En Dragon Ball Z, la transformación de Goku en Super Saiyan 2 tiene jugar durante los 7 años que pasa entrenando en el Otro Mundo. En el caso de Marc no fueron siete años, pero sí se puede decir que alcanzó un nuevo nivel después de pasar mucho tiempo en otro mundo muy lejano a los circuitos tras verse herido de gravedad en Jerez 2020; emergiendo triunfal el pasado 2025 para recuperar su estatus de número uno mundial.

Pero claro, la historia no podía quedar ahí.

Si hay dos cosas recurrentes en la mítica bola de dragón, una es lo efímero de las victorias -que siempre venían sucedidas por un nuevo (y normalmente mayor) desafío; y la otra es la capacidad de sus protagonistas para acabar ganando batallas que han tenido totalmente perdidas, ya sea por el superior nivel de las armas de sus rivales, por sus propias heridas o por una conjunción de ambos.


Marc Márquez pone la placa de 2025 en la torre de campeones de MotoGP

En este sentido, no resulta hiperbólico decir que Marc Márquez ha superado (o al menos igualado) la ficción de Akira Toriyama en la temporada 2026 de MotoGP.

Con el brazo prácticamente colgando -tal y como demostró con aquella foto de su hombro que parecía sacada de un anime-, la clasificación general señalando que el título estaba perdido y con la Aprilia RS-GP como su particular e indestructible Majin Buu, ha sido capaz de dar un giro de 180 grados al guion de la temporada y volver a nivelar el combate cuando la misma está llegando a su desenlace y apenas quedaban un puñado de capítulos.

Y fue ahí cuando, viendo la debilidad de Jorge Martín -herido tras el episodio de Phillip Island- y anticipándose a una posible resurrección de Marco Bezzecchi, decidió pasar a la fase 3 de Super Saiyan.

Después de haber estado prácticamente todo el combate reservando energías y minimizando los momentos de atacar, en Sepang quiso hacer una demostración de poder desde la FP1 para hacer temblar a todo el planeta de MotoGP hasta elevarse por los cielos para coger su octava placa de campeón (yendo más allá de las siete bolas de dragón) y dirigirse a la emblemática torre de campeones.

¿Logrará colocará en Qatar? Lo sabremos en el próximo capítulo.


Marc Márquez gritando en el podio de Sepang junto a Marco Rigamonti