España puede aprender de aquellos países que tengan muchas motos y pocos siniestros, aún los estamos buscando

"España puede aprender de aquellos países que tengan muchas motos y pocos siniestros, aún los estamos buscando"
Anuncios

La reciente segunda edición de la conferencia International Motorcycle Road Safety celebrada en Zaragoza ha dejado un sinfín de coloquios interesantes dedicados a la seguridad vial de los motoristas, uno de los colectivos que más víctimas acumula anualmente en todo el mundo. Pere Navarro, director de la Dirección General de Tráfico (DGT), defendió varias políticas pioneras de España durante su intervención en la reunión de expertos y especialistas del sector.

“Los motoristas son los protagonistas de estas políticas de seguridad para las motocicletas. Mi mensaje para los motoristas es que se impliquen, que se asocien”, aseguraba Navarro en un pequeño debate junto a Roy Rojas, representante del consejo de seguridad vial de Costa Rica. “El papel de las asociaciones de usuarios, de motoristas, es clave. Son nuestros acompañantes. Uno solo no va a ninguna parte. Es un tema demasiado importante como para dejarlo tan solo en mano de las administraciones”, destacaba el director de Tráfico.

Preguntado por un mensaje público a todos los usuarios de motocicleta, un colectivo que cada año acumula más y más muertes en España y en gran parte del mundo, fue bien claro:”Cuidado con la maneta del gas”.

Para Navarro, no existe país en el mundo que haya logrado superar los grandes retos de seguridad vial que representan a día de hoy las motocicletas y ciclomotores, tanto en el entorno urbano como en la carretera abierta, especialmente en las rutas secundarias donde se matan la mayoría de víctimas del colectivo. “España puede aprender de aquellos países que tengan muchas motos y pocos accidentes, aún los estamos buscando”, afirmó con un toque de ironía y la risa cómplice de los presentes en la sala.

Pere Navarro, durante una de sus intervenciones en Zaragoza, EspañaAnesdor

El director de Tráfico quiso sacar pecho de las políticas de los últimos años en materia de movilidad y seguridad. “Hemos situado a las víctimas en el centro de la política de seguridad vial”, contaba. Y aseguraba que la colaboración de accidentados resulta vital para transmitir la gravedad y peligrosidad de los comportamientos irresponsables en la carretera: “No es lo mismo que yo le diga a alguien que se ponga el casco a que se lo diga alguien que quedó mermado por no ponérselo”.

Navarro defendió también la efectividad de las multas, siempre en el ojo del huracán de los conductores. “Un poco de fiscalización va bien. La vigilancia, el control y las sanciones también son fundamentales”, aseguraba. De nuevo, sin querer ponerse en contra de nada ni nadie, todo lo contrario según sus propias palabras: “Es importante hacer el viaje juntos, implicar a la sociedad civil”.

Los motoristas, uno de los focos de atención de la DGT: los mensajes dirigidos al colectivo son constantes estos últimos años y mesesBorja Sanchez-Trillo / EFE

Al conocer las realidades de la mayoría de países de Sudamérica y Asia, donde también el uso de la moto y su accidentalidad son muy elevadas, Navarro quiso lanzar una recomendación específica dirigida a la falta de concesionarios especializados.

“Habría que especializar a los vendedores, que puedan aportar un valor añadido a la hora de vender una moto”, proponía al referirse a muchos países en vías de desarrollo que te venden un frigorífico, un televisor o una moto en la misma tienda de electrodomésticos.