El mundo de las baterías avanza a pasos agigantados hacia nuevos niveles de eficiencia nunca antes vistos en aquellos modelos comercializados hasta ahora. Una de estas últimas innovaciones estaría relacionada con el estudio, y posterior desarrollo de una nueva batería de flujo de hierro. Tras el mismo tenemos a un grupo de científicos pertenecientes al Instituto de Investigación de Metales de la Academia China de Ciencias.
Los resultados del mismo son cuanto menos dignos de tratar ya que su novedoso electrolito negativo de complejo de hierro permite que una batería de flujo alcalina totalmente de hierro funcione durante más de 6.000 ciclos sin degradación de la capacidad, solucionando así uno de los principales hándicaps en el almacenamiento de energía de bajo costo y larga duración para la integración de energías renovables a escala de red.
Batería de flujo de hierro: primeros resultados en detalle
Hasta ahora hemos oído hablar o conocemos medianamente el funcionamiento y procesos necesarios para que las baterías actuales se comporten de manera eficiente. Además contamos con diferentes tipos a los que en los últimos tiempos se les han ido uniendo otras tecnologías fruto de diferentes estudios científicos. Todos ellos con una finalidad: mejorar la eficiencia y durabilidad de las mismas.
En este sentido tenemos desde las baterías de estado sólido, pasando por las baterías de papel o con parte de sus componentes fabricados en fibra de carbono. Sin embargo, la mayor novedad que ofrece esta batería de flujo de hierro, además de ser mucho más barata que una de litio, es su capacidad de eficiencia nunca vista hasta ahora en un modelo de este tipo.
Para lograrlo combinan “un alto impedimento estérico con una interfaz cargada negativamente, logrando desarrollar con éxito un electrolito negativo de complejo de hierro ultra estable”, tal y como se desprende del propio estudio. De este modo la batería funcionó durante más de 6.000 ciclos sin pérdida de capacidad y con una eficiencia coulómbica promedio del 99,4 %.
El estudio aclara que “a una alta densidad de corriente de 150 mA·cm⁻², la eficiencia energética se mantuvo en un 78,5 %, con una densidad de potencia máxima de 392,1 mW·cm⁻². Incluso a una alta concentración de 0,9 M, se logró un ciclado estable durante 2000 ciclos con una eficiencia energética del 71,5 %”.
Este avance podría plantear un nuevo escenario dentro del competido sector de las baterías. Es innegable que estamos ante una mejora considerablemente la vida útil y la rentabilidad de la batería de flujo de hierro ofreciéndonos una solución prometedora para el almacenamiento eficiente de energía, incluido el sector de la moto. A su vez esto contribuiría a la neutralidad de carbono y la seguridad energética.
