
ANY Mobility, una nueva startup (empresa emergente) respaldada por diseñadores e ingenieros procedentes de Pininfarina, Ferrari, Aprilia y Vespa, acaba de presentar la LUV1 en la Milan Design Week.
En lugar de crear otra moto eléctrica deportiva, la empresa ha decidido crear algo que se sitúa a medio camino entre un scooter, una bicicleta, una moto para ir al trabajo y un pequeño coche urbano. Todo el concepto gira en torno a sustituir esos desplazamientos diarios cortos para los que la gente sigue recurriendo al coche por defecto.
En lugar de buscar cifras de aceleración de locura o un diseño llamativa, la LUV1 se centra en la cuestión práctica, con un formato lo bastante compacto como para moverse entre el tráfico y aparcar prácticamente en cualquier sitio.
La LUV1 ha sido diseñada por Granstudio, la firma de Turín liderada por el antiguo director de diseño de Pininfarina, Lowie Vermeersch, que ha apostado por superficies ‘limpias’ y paneles modulares.
La parte práctica es donde se pone interesante. La LUV1 ofrece 120 litros de almacenamiento integrado, además de separadores de carga configurables, portaequipajes delantero y trasero, paneles de carrocería intercambiables y protección opcional contra la intemperie.
Fotos: ANY Mobility
Fotos: ANY Mobility
Por debajo hay un chasis modular de aluminio fabricado mediante fundición a alta presión, un enfoque de producción bastante avanzado para una startup. ANY ya deja caer que en el futuro habrá modelos de dos ruedas e incluso de tres ruedas basados en la misma plataforma.
Las prestaciones son deliberadamente prácticas. El motor en el buje trasero entrega 15 CV, lo que permite una velocidad máxima de 100 km/h. Dos baterías intercambiables de 6,5 kWh proporcionan entre 100 y 140 km de autonomía según la configuración, mientras que la carga tarda aproximadamente entre 2,5 y 4 horas en una toma estándar de 220 V.
El conjunto pesa 160 kg y cuenta con una altura de asiento baja de 786 mm, lo que la hace accesible incluso para usuarios con poca experiencia.
Foto: ANY Mobility
El cliente objetivo de esta moto son quienes están cansados de moverse con coches sobredimensionados para recados diarios pequeños, especialmente en ciudades europeas abarrotadas, donde el aparcamiento y el tráfico se han convertido en una pesadilla permanente.
Se espera que el precio se sitúe aproximadamente entre los 6.800 y los 9.600 euros según la configuración. Es caro para un scooter, pero potencialmente mucho más asequible que comprarse un coche nuevo para la ciudad.
