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Tiene mucho mérito ganar en una categoría que no es la habitual de Ducati y, además, hacerlo al primer intento. Pero exactamente eso es lo que ha sucedido en la prueba inaugural del Mundial FIM de Flat-Track, celebrada en Roden, Países Bajos.
La marca de Bolonia debutaba con una versión de su Desmo450 MX de cross, perteneciente al equipo VRX Dirt Store Ducati Race Team y con el jovencísimo Ashton Boughen (18) y Tim Neave como pilotos.
Ambos se impusieron en varias mangas previas, llegando a la final conjuntamente con el español Gerard Bailó (Zaeta).
El podio, con Bailó (izq.), Boughen (centro) y Neave (der.)Flat-Track FIM
En esta manga final, Boughen (Ducati) logró imponerse en la prueba, por delante de Bailó (Zaeta) y de su compañero de equipo Neave (Ducati).
La otra marca que hacía su debut en esta especialidad era Royal Enfield, con su Sherpa 450 FT Mk6, pilotada por el británico Gary Birtwistle. Se trata de una moto basada en la Himalayan 450 de trail, con una parte ciclo elaborada por Harris, conocido especialista en chasis y socio de Royal Enfield.
Aunque tuvo una buena actuación en las mangas previas, Birtwistle no consiguió llegar a la final.
