Alzan la voz contra lo que será obligatorio en España a partir del 1 de enero del 2026: “Seréis responsables de los accidentes”

Decisión histórica: a partir de hoy, el Gobierno de España permite circular por el arcén para aliviar atascos

A partir del 1 de enero de 2026, todos los conductores en España estarán obligados a llevar en sus vehículos una baliza V16 conectada, según ha confirmado la Dirección General de Tráfico (DGT). Este nuevo dispositivo sustituirá a los triángulos de emergencia tradicionales y tiene como objetivo mejorar la visibilidad y seguridad en carretera en caso de avería o accidente.

La DGT ha publicado en sus redes sociales un mensaje para aclarar el funcionamiento del dispositivo y tranquilizar a los usuarios: “La #V16Conectada incorpora un GPS y una tarjeta SIM no extraíble que permite una conectividad mínima de 12 años. No hay que pagar ningún tipo de cuota adicional. Solo tendrás que preocuparte de llevarla siempre a mano y cargada”, explican desde el organismo. 

Sin embargo, la medida ha generado una oleada de críticas en redes sociales. Muchos usuarios consideran que el coste del dispositivo, que ronda los 50 euros por unidad, supone una carga económica adicional para las familias con más de un coche. “Menudo robo autorizado por el Gobierno. 50 euros cada luz de mierda y con tres coches en casa asciende a 150 euros que salen de los ingresos familiares”, comenta un usuario indignado.

Otro de los puntos más polémicos es la inclusión del sistema GPS, que ha despertado sospechas entre algunos conductores sobre una posible vigilancia continua. “Me dice que voy a llevar un localizador siempre en marcha, aunque digan que solo se conecta al enchufarla. Compraré una sin SIM ni GPS”, señala otro comentario.

También hay críticas sobre la visibilidad del dispositivo en condiciones diurnas y su eficacia real en la carretera: “De día no se ve nada. Seréis responsables de los accidentes que se produzcan”, apunta un usuario.

La exención de los conductores extranjeros de esta normativa también ha despertado malestar: “Los extranjeros, exentos”. Otros denuncian que se trata de una maniobra económica: “50 euros por el número de vehículos en circulación en España es un pelotazo digno de este país. Aparato totalmente inútil en coches modernos”.

Pese a la controversia, la DGT insiste en que la medida busca reducir el riesgo de atropello en carretera y que solo serán válidas las balizas conectadas y homologadas por el Ministerio del Interior. La transición está en marcha, y con ella, una nueva etapa en la señalización de emergencias en España.