Álvaro Bautista e Iker Lecuona despiden la temporada en Jerez: Viaje de ida y vuelta

Álvaro Bautista e Iker Lecuona despiden la temporada en Jerez: Viaje de ida y vuelta
Anuncios

Álvaro Bautista cumplirá 38 años en el mes de noviembre. El próximo fin de semana en Jerez disputará la que será su última carrera como piloto de Ducati en Superbike, después de una brillante trayectoria que incluye dos títulos en el Mundial: los conseguidos en 2022 y 2023.

Para Iker Lecuona, que tiene 26 años, la de Jerez será otra oportunidad para reivindicarse como candidato al título de 2027 después de ganar este año, antes de la última prueba de Jerez, un total de cuatro carreras en su primera temporada como piloto oficial de Ducati.

Un estatus que también disfrutó Álvaro Bautista, entre 2022 y 2025.

Los números de ambos pilotos nos dicen que, en ocho temporadas, Álvaro ha sumado 63 victorias, 129 podios, dos títulos. Los de Iker Lecuona nos hablan de 270 carreras, con 63 victorias y 129 podios.

Sin ninguna duda, el de Jerez será para Álvaro muy especial, ya que será su despedida, tras acariciar el podio el pasado fin de semana en la prueba de Portugal. Y también lo será para Iker, puesto que tendrá la posibilidad de tratar de ganar su primera carrera en España.

Sin olvidarnos de Xavi Vierge, en su última carrera con Yamaha, Bautista y Lecuona centrarán la atención de los aficionados. Y, antes de ese fin de semana tan especial que les espera en Jerez, los juntamos para que nos explicaran sus sensaciones.

Lo que tenía que ser una entrevista se convirtió en una charla entre colegas, que, además, tuvieron, en diferentes etapas, la experiencia de ser pilotos oficiales de Honda HRC en el WSBK, en ambos casos con más voluntad que acierto.

Álvaro Bautista e Iker Lecuona, pilotos del Mundial de SuperbikeAM PRESS

¿Qué relación habéis tenido entre vosotros?

Iker Lecuona: Para mí, Álvaro es un referente. Mi ídolo es y sigue siendo Valentino Rossi, pero para mí, cuando era un chaval, Álvaro, como piloto español, era mi referente y yo quería ser como él. Es más, tengo una foto que nos hicimos juntos en Cheste, cuando era piloto de Suzuki. Yo era un crío de seis años. Recuerdo que cuando coincidimos en MotoGP a principio de temporada le costaba un poco, pero al final iba rapidísimo.

Álvaro Bautista: Uno se da cuenta de lo mayor que es uno (risas). Me pasó lo mismo con Aldeguer, cuando vino a hacer un wild-card en Sepang. Me enseñó una foto de 2007, cuando estaba con Aspar y él era un bebé. ¡Este soy yo!, me dijo y ¡me dolió! (risas). Me mola estar con ellos porque eso significa que algo he hecho bien para estar tanto tiempo aquí. Orgulloso.

Los dos pasasteis por el equipo oficial de HRC en WSBK: Álvaro en 2021 y 2022 y tú le sustituiste hasta 2025.

I.L.: Al principio, cuando llegué al campeonato, era muy joven, tenía 22 años y un año y medio de experiencia en MotoGP, porque el año de la pandemia para mí cuenta la mitad. Llegué aquí con la expectativa de ver de lo que era capaz. Lógicamente, con Álvaro hablamos de nuestra forma de pilotar; las motos que llevábamos eran similares, no iguales. Me ayudó, rodamos juntos, él con la Ducati y yo con la Honda.

A.B.: Me propusieron un proyecto ganador con HRC y me motivó mucho. Allí había muchas ideas, pero todo era muy lento, mucha política dentro de la fábrica. No salieron las cosas como nos hubieran gustado. Cuando llegó Iker, hablamos, me explicaba sus problemas con la moto. “No hace falta que me cuentes nada”, le dije, “ya sé de lo que me hablas”.

I.L.: Conducíamos de forma muy diferente, pero los problemas eran los mismos.

A.B.: A mí el que me alucinaba era mi compañero de entonces, Leon Haslam. Era capaz de cerrar los ojos y hacer unas vueltas brutales.

Álvaro fue piloto oficial de Ducati hasta el año pasado y, esta temporada, Iker Lecuona ocupa la que fue la plaza del piloto de Talavera de la Reina.

I.L.: Cuando ocupé su lugar en el equipo oficial Ducati, me dijo: prefiero que seas tú y no otro. Y también que el equipo, su gente y la moto eran geniales. Me lo pintó muy bien y tenía razón, así está siendo, genial. Fui a su garaje a pedirle rueda y me ayudó cuando yo estaba en Honda y él en el equipo Ducati en el que estoy ahora. Siempre lo he respetado y lo respetaré. He aprendido mucho de él. ¡Ojalá consiga su palmarés!

A.B.: Iker tiene mucho talento. Con una buena moto y un buen equipo, es capaz de hacer resultados, pero sin una buena moto, por muy bueno que seas, no haces nada.

Iker en el equipo oficial y Álvaro en el Team Barni, ambos con la misma Ducati Panigale V4 R de 2026…

A.B.: Mi moto es más pesada. Llevamos lastre con esta regla estúpida que hicieron para frenarme. Está claro. Parecía que no gustaba que ganara tantas carreras, y eso que gané el Mundial en la última carrera de Jerez, no como Bulega, que ha arrasado. No es justo que me penalicen por el tema de mi peso. Otra cosa sería penalizar a todas las motos de una misma marca, como se ha hecho, con peso, limitaciones de vueltas o gasolina. Pero hacerlo porque soy pequeño, es injusto. Acepto que se quieran igualar las motos, no a los pilotos.

Ambos pilotos llegan al circuito de Jerez con diferentes planteamientos, pero con ganas y posibilidades de estar delante…

I.L.: Con el subcampeonato decidido, sigo buscando la puesta a punto que encontré en Cremona, para ganar esas décimas que me ha sacado Bulega esta temporada. Jerez no es mi circuito favorito, pero desde luego voy a intentar ganar. Ha sido un año increíble para mí y lo quiero cerrar disfrutando en Jerez.

A.B.: Voy a intentar disfrutar en un año en el que, con las lesiones y demás, no lo he pasado bien. Quiero volver a disfrutar y, si tengo buenas sensaciones, estaré delante. El circuito me gusta, aunque eso no garantiza nada. ¡Ojalá hagamos un primero y un segundo con Iker y tener un podio español! Yo no voy a ir a Jerez a pasear…

I.L.: Sería fantástico ver a Álvaro delante y, como en Assen, tener dos españoles en el podio.

A.B.: ¿Iker? Que siga haciendo lo que hace. Cuando vives esa situación de armonía con la moto y el equipo, hay que disfrutarla. Que siga como hasta ahora, se le ve disfrutar pilotando.