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Para muchos ciudadanos, coger el vehículo este último mes ha sido una auténtica pesadilla ante el pronunciado incremento de los precios de los combustibles. Rellenar el depósito ha subido tanto de precio que muchos han buscado evitar desplazarse en coche o moto, y resulta que parte de la subida ha sido exagerada. Un estudio reciente cifra en 81,4 millones de euros adicionales al día las ganancias adicionales de las compañías petroleras en la Unión Europea desde el inicio de la guerra en Irán.
“Mientras la gente muere en Oriente Medio y millones de personas en Europa lidian con unos precios de los carburantes disparados, los gobiernos están dejando que las petroleras se llenen los bolsillos”, declara en un comunicado la responsable de campañas políticas de Greenpeace UE, Ariadna Rodrigo. La organización de defensa del medio ambiente pide gravar esos beneficios extraordinarios para aliviar las facturas energéticas de los ciudadanos e invertir en energías renovables.
El cálculo corresponde a la media de precios en las tres primeras semanas de marzo en comparación con los precios de enero y febrero y proviene del estudio “Exceso de ganancias petroleras en tiempos de guerra”, encargado por Greenpeace al experto en energía Steffen Bukold.
Ese análisis también indica que los beneficios extraordinarios conjuntos de las petroleras en la Unión Europea solo en el pasado mes de marzo ascienden a 2.500 millones de euros debido a la escalada de precios de los combustibles desde que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sobre Irán.
Los datos de beneficios en todos los países de la UE para la gasolina y el diésel muestran que los precios en surtidor han subido mucho más que el aumento subyacente del precio del crudo.
“Los gobiernos deben introducir urgentemente impuestos más altos sobre todos los beneficios de los combustibles fósiles y usar ese dinero para reducir las facturas energéticas de la población, desplegar energías renovables baratas, seguras y de producción local, y apoyar a las comunidades afectadas por el agravamiento de la crisis climática”, subraya la organización denunciante.
El estudio señala que los mayores beneficios extraordinarios totales en la UE se registraron en grandes mercados, con Alemania a la cabeza con 23,8 millones de euros de beneficio extraordinario al día, seguida de Francia (11,6 millones), España (11,5 millones) e Italia (10,4 millones).
En cambio, el mayor aumento del margen de beneficio por litro de diésel correspondió a Países Bajos, con 25,6 céntimos de euro por litro, seguido de Suecia (23,6 céntimos), Dinamarca (23 céntimos) y Austria (22,9 céntimos), mientras que en gasolina se registró en Alemania (6,2 céntimos), Austria (5,1 céntimos), España (2,5 céntimos) y Dinamarca (1,9 céntimos).
“La investigación concluyó que esos márgenes extraordinarios eran mayores en los países con mayor poder adquisitivo. Por otro lado, los márgenes de beneficio incluso se redujeron en algunos países más pequeños con menor poder adquisitivo, especialmente en países de Europa central y oriental, como Eslovaquia y Eslovenia”, indica la ONG.
Además de aplicar impuestos a los beneficios extraordinarios de las petroleras para financiar la transición energética, Greenpeace pidió también “gravar a los grandes contaminadores y a los ultrarricos” para abandonar progresivamente los combustibles fósiles y cubrir las pérdidas y daños climáticos.
