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España cuenta con una de las redes viarias más completas y baratas de la Unión Europea. En gran parte, de hecho, completamente gratuita. En total, el país concentra el 68% de las autovías sin peaje de todo el continente y la carretera es el único modo de transporte en el que los usuarios no pagan por el uso de la infraestructura pública. Es la carta de presentación que SEOPAN, una de las asociaciones más influyentes del sector de la movilidad y transportes, plantea para reabrir el debate sobre la importancia de implantar un nuevo modelo de pago por uso en las vías españolas.
La propuesta busca cubrir gran parte del agujero existente superior a los 11.000 millones de euros en términos de conservación y mantenimiento en la red de carreteras del país, que según un informe reciente de la AEC se encuentran en su peor estado desde la década de los ochenta. La previsiones de la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (SEOPAN), estima la necesidad de invertir más de 38.000 millones de euros en los próximos 25 años para mantener el buen estado de las vías españolas y su adecuado mantenimiento, un dinero imposible de asegurar bajo el actual modelo que tiende a la gratuidad por uso según su punto de vista.
La propuesta de la patronal es sencilla y cuenta con datos concretos para justificarse: implantar un modelo de tarificación por uso a los conductores con unas tarifas medias de 0,03 euros por kilómetro para los vehículos ligeros y de 0,14 euros por kilómetro para los vehículos pesados. La idea es aplicarlo a la red de autovías interurbanas que actualmente son gratuitas y no cuentan con peaje, y el ente subraya que se trata de tarifas inferiores a la media europea.
La propuesta, para traducirla en ejemplos prácticos, significaría que las actuales vías gratuitas pasarían a costar una media de tres euros por cada 100 kilómetros recorridos para los turismos y motocicletas, mientras que para los vehículos pesados como los camiones de mercancías, costarían 14 euros cada 100 kilómetros de media. En Europa, los costes medios de este sistema de pago por uso ascienden a los 0,09 euros por kilómetro para vehículos ligeros y 0,18 euros por kilómetros para vehículos pesados.
El estudio de SEOPAN indica que bajo el escenario propuesto, España generaría unos ingresos totales de 143.000 millones de euros por 25 años de concesión del sistema, con un ahorro de gasto público estimado en 41.000 millones y un retorno fiscal de 35.000 millones de euros. De imponerse la media europea, esos ingresos ascenderían a los 297.000 millones.
La patronal indica que un informe reciente de la consultora PwC indica que 19 países europeos tienen ahora mismo 100% tarificada su red de autopistas y autovías, mientras otros cinco países de la Unión cuentan con más del 75% de carreteras bajo este sistema. España es la gran excepción del continente, con solo un 13% de su red viaria bajo sistema de pago por uso a pesar de que se trata de la tercera más extensa del mundo.
