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Quizás falten unos meses, incluso algunos años, para que su uso sea común en las carreteras europeas, pero el último invento en Japón para pasar menos calor cuando las temperaturas aprietan en verano puede convertirse en la solución definitiva para los motoristas alrededor del planeta. Los moteros llevan años experimentando con soluciones de todo tipo: desde chalecos con ventiladores incrustados hasta bolsas de hielo, pasando por las más habituales chaquetas ligeras y ventiladas. Y ni siquiera con estas es posible romper el inevitable castigo del sol sobre el asfalto…
Vistos los intentos fallidos hasta ahora, una firma japonesa acaba de meter en el mercado un chaleco que podría resultar milagroso. Sayonara, calor, que diría Schwarzenegger… La innovación consiste en un chaleco que esconde en su interior varios semiconductores que se benefician de la tecnología Peltier, que vienen a ser dispositivos de refrigeración termoeléctrica. La compañía Logos que impulsa dicho dispositivo, aunque hay otros en el mercado, asegura que puede rebajar hasta en 22 grados la sensación de temperatura ambiente en los casos más extremos.
Las principales ventajas de este dispositivo es que no implica el uso de partes móviles, que tiene larga durabilidad como elemento refrigerante y que es capaz de reducir la temperatura corporal por debajo de la temperatura ambiente con facilidad sin necesidad de usar líquidos ni gases refrigerantes. Al no contar con ventiladores u otras partes pesadas, además es un dispositivo muy ligero.
Dos modelos muestran cómo queda el chaleco de Peltier una vez ajustado
Logos
El Peltier Cooling Vest de Logos cuenta con tres módulos de semiconductores situados en el cuello y los riñones, emplazamientos estratégicos que permite amplificar la sensación de bajada del calor a todo el cuerpo. En tan solo 10 segundos de encenderlo, el efecto ya es bien patente. El chaleco cuesta 22.000 yenes en Japón, unos 130 euros al cambio actual, y cuenta con cuatro intensidades de enfriamiento y un sistema de fluctuación que desactiva cada 10 minutos el efecto frío para no permitir que el cuerpo se acostumbre y anule la mejora en la sensación térmica.
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Este chaleco pesa tan solo 215 gramos y se ajusta a la mayoría de población en su medida estándar para alturas entre los 155 y los 185 centímetros y medidas de pecho de entre 80 y 108 centímetros. En sus bolsillos delanteros se puede almacenar un móvil y, sobre todo, la batería portátil no incluida con el producto que es necesaria para hacerlo funcionar. El fabricante recomienda emparejar el dispositivo con una batería con una capacidad mínima de 10.000mAh o más.
Al no contar con ventiladores, el chaleco añade poco bulto a la vestimenta y es silencioso. Además, es muy resistente a los elementos, con protección contra lluvia ligera y resistencia total al polvo. Logos indica que puede lavarse a mano. Ahora solo faltaría probarlo, así que nos ponemos manos a la obra para intentar comprobar si esta solución milagrosa será la solución definitiva a los veranos de los motoristas entre muchas otras aplicaciones.
