A la venta, el Porsche de hace 40 años que alcanzaba los 338 km/h

A la venta, el Porsche de hace 40 años que alcanzaba los 338 km/h

El Porsche 935 Kremer K3 Le Mans es la recreación casi íntegra de un Grupo 5 ganador de las 24 Horas de Le Mans en un coche homologado para circular.

Este ejemplar único en el mundo, completamente restaurado y devuelto a su pleno rendimiento técnico por la propia Kremer Racing, está a la venta en el concesionario alemán Mechatronik. El precio no es público y solo se comunica a los interesados que lo soliciten, pero lo que realmente importa es el valor histórico de un coche irrepetible y con unas prestaciones impresionantes.

Todo surgió de un ‘capricho’

La historia del 935 Kremer K3 de carretera gira en torno a una figura fuera de lo común como la de Walter Wolf. Nacido en Austria en 1939 y trasladado posteriormente a Canadá, Wolf forjó su fortuna en el sector de la perforación durante los años 70. Apasionado por los motores y las competiciones, se adentró en el mundo de la Fórmula 1 fundando la famosa Walter Wolf Racing, capaz de ganar carreras ya en su temporada de debut, en 1977.

Porsche 935 Kremer K3 Le Mans

Foto de: Mechatronik.de

Su pasión por los coches exclusivos se volvió casi legendaria. Tras encargar el último Lamborghini Miura P400 SV ensamblado en Sant’Agata Bolognese y haber contribuido al desarrollo del Lamborghini Countach LP400S, en 1979 quedó fascinado por la victoria del Porsche 935 K3 del equipo Kremer en las 24 Horas de Le Mans de 1979.

Pocos días después de la carrera francesa, Wolf pidió a Porsche un 935 homologado para circular por carretera. Al recibir una negativa, se dirigió directamente a los hermanos Kremer, quienes aceptaron el reto. Así nació el único Porsche 935 Kremer K3 Le Mans de carretera jamás fabricado.

Más potente que un Fórmula 1

El coche es prácticamente un vehículo de competición con matrícula. Según Manfred Kremer, está compuesto en un 98% por componentes del K3 de carreras y solo en un 2% por elementos derivados del Porsche 930 Turbo. El motor es un seis cilindros bóxer biturbo de 2,85 litros que desarrolla 740 CV a 8.000 rpm, una cifra impresionante para 1979, superior incluso a la potencia de los monoplazas de Fórmula 1 de la época.

Porsche 935 Kremer K3 Le Mans, las fotos originales

Foto de: Mechatronik.de

La carrocería de kevlar reproduce íntegramente la aerodinámica del K3 ganador de Le Mans, mientras que las suspensiones Bilstein se elevan para permitir su uso en carretera. El peso se sitúa en tan solo 1.175 kg, lo que contribuye a unas prestaciones excepcionales. Durante las pruebas en la Autobahn, el coche alcanza una velocidad máxima de 338 km/h, una cifra que aún hoy impresiona.

No falta el confort

El habitáculo representa la única concesión real al confort. Los asientos están tapizados en piel azul oscuro, hay aire acondicionado y, a petición de Wolf, se instala uno de los sistemas de audio más sofisticados de la época, con 16 altavoces y dos ecualizadores gráficos.

Porsche 935 Kremer K3 Le Mans, los asientos

Foto de: Mechatronik.de

Walter Wolf recorrió unos 10.000 km por Europa antes de vender el coche en 1987 al coleccionista suizo Angelo Pallavicini. En los años siguientes, el coche pasó a formar parte de algunas de las colecciones privadas más importantes de Europa, hasta desaparecer del radar del mercado durante bastante tiempo.

Hoy, el 935 Kremer K3 Le Mans vuelve a ser el centro de atención gracias a una minuciosa restauración de 150.000 euros realizada por la propia Kremer Racing. Con apenas 10.250 km a sus espaldas, cambio manual y un estado prácticamente original, representa una de las piezas más exclusivas de toda la historia de Porsche.