Un visionario británico creó hace 120 años una moto con un motor que no quemaba gasolina, la Holden de 1902

Un visionario británico creó hace 120 años una moto con un motor que no quemaba gasolina, la Holden de 1902

Esta curiosa y estrafalaria Holden, no solo se postula como la primera y genuina moto “made in Great Britain”, sino probablemente como el primer vehículo de carretera propulsado por un motor de cuatro cilindros que no quemaba gasolina.

La historia de la automoción está plagada de pioneros, pero pocos combinan la ingeniería militar con la audacia técnica de Sir Henry Capel Lofft Holden. Mientras la industria aún experimentaba con motores monocilíndricos rudimentarios, Holden diseñó un propulsor tetracilíndrico de disposición horizontal con soluciones técnicas que recordaban más a una locomotora de vapor que a una bicicleta motorizada.

Su motor de vapor con 4 pistones y dos cilindros entregaba solo 3 CV.Bonhams

Esta curiosa moto es una rudimentaria bicicleta a la que se le ha acoplado un inusual motor de 4 cilindros, que resulta chocante por la diferencia de tamaño entre la rueda delantera y la trasera.

El motor se basaba en el funcionamiento de la máquina de Watt, es decir, un motor de vapor, y disponía de dos tubos de acero concéntricos con camisas de agua de latón (las primeras versiones eran refrigeradas por aire), cilindros horizontales en paralelo, opuestos dos a dos y alineados con el sentido de la marcha.

Cada cilindro albergaba en su interior un pistón unido por una biela al pistón trasero opuesto (uno en cada extremo de una biela) conectado directamente a la rueda trasera. Aunque nada tienen que ver, por su disposición podríamos hacer una analogía con un motor bóxer de explosión de 4 cilindros y de cigüeñal transversal, para entendernos.

No tenía correa ni cadena, sino que transmitía el movimiento lineal de los pistones a través de bielas longitudinales externas ancladas a manivelas en el eje posterior, convirtiendo a la rueda trasera en el propio volante de inercia del motor.

La diferencia de tamaño entre la rueda delantera y la trasera es descomunal.Bonhams

La cilindrada total era de 1.172 c.c. y la potencia declarada ascendía a solamente 3 CV, una cifra que deja claro que la Holden no era una moto de grandes prestaciones, y es que solo alcanzaba los 40 km/h de velocidad máxima.

Un error de cálculo

A pesar de su suavidad de marcha frente a la vibrante Hildebrand & Wolfmüller de dos cilindros de 4T de la época, puesta a la venta en 1894, la Holden sufría de un error de diseño crítico: el reducido diámetro de su rueda trasera.

Debido a que el motor era de transmisión directa y operaba a un régimen de revoluciones superior a sus contemporáneas, Holden se vio obligado a reducir el tamaño de la rueda para obtener un desarrollo final utilizable.

Era una moto cero emisiones cotaminantes.Bonhams

Esto provocaba un desgaste prematuro del neumático posterior, generando planos en la banda de rodadura debido a la entrega de par. La solución del manual de la época era tan compleja como la propia moto: desmontar una de las bielas y girarla 90 grados para repartir el empuje. En un motor de explosión esto sería como desfasar el cigüeñal y colocar las explosiones de un bicilíndrico cada 180º en lugar de a 360º.

Con un precio un 80% superior al de sus rivales, la Holden fue un fracaso comercial, fabricándose apenas un puñado de unidades. Ahora una de ellas está disponible para cualquiera que quiera hacerse con un pedazo de la historia de la moto, gracias a la subasta “The Spring Stafford Sale” de Bonhams que se celebrará el 26 de abril próximo, donde se espera que alcance un precio de 80.000 euros.

La Holden es un raro ejemplar de moto de vapor, una máquina que prefirió la complejidad del tetracilíndrico y la biela ferroviaria antes de que la industria decidiera que el futuro era mucho más simple.