Un recorrido único en moto o coche a través de las entrañas de la tierra, dos lugares mágicos por los que debes pasar alguna vez en tu vida

Un recorrido único en moto o coche a través de las entrañas de la tierra, dos lugares mágicos por los que debes pasar alguna vez en tu vida

Los moteros siempre vamos en busca de paisajes idílicos, carreteras sinuosas y olvidadas y experiencias únicas para disfrutarlas solo o en buena compañía, como las dos propuestas que hoy os mostramos. 

El asfalto y la roca rara vez se encuentran de una manera tan singular. Mientras la mayoría de las carreteras serpentean por valles y montañas, existen dos lugares en Europa donde el camino se sumerge en la oscuridad de la tierra, permitiendo a los vehículos atravesar cuevas naturales. Son la Cuevona de Ardines en Asturias, España, y la Grotte du Mas d’Azil en los Pirineos franceses. 

Un recorrido corto, pero intenso.Vonjerico_Bking

La Cuevona de Ardines 

Situada en el concejo de Ribadesella, la Cuevona no es un simple túnel, sino la entrada natural a un conjunto de cavidades kársticas de gran valor arqueológico, incluyendo la famosa Cueva de Tito Bustillo. Con una longitud de aproximadamente 300 metros, esta cueva es la única vía de acceso por carretera al pueblo de Ardines.

El recorrido es una experiencia sensorial. A medida que nos adentramos en la cueva, el eco de la moto se amplifica, y la luz natural es reemplazada por una penumbra que revela las formaciones rocosas esculpidas por el agua a lo largo de milenios. Estalactitas, estalagmitas y formaciones calizas adornan los techos y paredes, creando un paisaje geológico que contrasta con la familiaridad de una carretera convencional. 

Aunque es una vía de acceso de carril único -ahora con semáforo, carril peatonal y velocidad limitada a 20 km/h-, una ruta obligada para los vecinos, para el viajero representa una travesía inolvidable. La carretera, estrecha y sinuosa, exige una conducción atenta, permitiendo apreciar la singularidad del entorno antes de emerger al otro lado, donde les espera el entorno verde de la Asturias rural. De visita imprescindible.

En el Pirineo francés podéis descubrir otra maravilla.grotte-du-mas-d-azil.arize-leze.fr

Grotte du Mas d’Azil

En la región de Ariège, Francia, la Grotte du Mas d’Azil presenta una escala y una historia diferentes. Con 420 metros de longitud y una impresionante altura que supera los 60 metros en algunos puntos, esta cueva es una de las cavidades naturales más grandes de Europa. El río Arize la atraviesa, creando una ruta tanto para el agua como para una carretera que la cruza de un lado a otro.

El recorrido a través de la Grotte du Mas d’Azil es, en muchos sentidos, un viaje a través de la historia. 

El lugar es un yacimiento prehistórico de importancia mundial, habiendo proporcionado evidencia de ocupación humana que se extiende desde el Paleolítico Superior hasta la Edad Media. Sus paredes han sido testigo de la vida de mamuts, osos cavernarios y, por supuesto, de nuestros ancestros.

El túnel, más amplio y con una iluminación más intensa que la Cuevona, facilita el tránsito de vehículos, mientras permite admirar la majestuosidad de la bóveda. La coexistencia de la carretera moderna con un entorno geológico y arqueológico tan significativo convierte la travesía en una lección de historia natural y humana. A la salida, un museo local profundiza en los hallazgos realizados en la cueva. Recomendamos su visita. 

Un contraste entre lo cotidiano y lo excepcional 

Mientras que la Cuevona de Ardines sirve como una humilde, pero espectacular puerta a una pequeña comunidad asturiana, la Grotte du Mas d’Azil es un gran portal a un pasado remoto y un ecosistema fluvial. 

Ambas, sin embargo, comparten la misma singularidad: ofrecer la inusual oportunidad de combinar la aventura de la carretera con la asombrosa belleza de la geología subterránea.

Estas dos cuevas representan más que simples tramos de asfalto; son recordatorios de que, a veces, los caminos más interesantes no se encuentran sobre la tierra, sino bajo ella.