
Hoy en día, prácticamente todos los coches nuevos tienen carrocería autoportante. Pero no siempre ha sido así: en las primeras décadas de la historia del automóvil, el chasis y la carrocería estaban separados… para regocijo de los carroceros independientes.
Esto no cambió hasta la década de 1930. El Opel “Type Olympia” de 1935 fue pionero en Alemania, estableciendo una producción de automóviles moderna, que ahorraba tiempo y costes, hace exactamente 90 años.
¿Cómo? Convirtiéndose en el primer coche alemán de producción en serie con carrocería totalmente de acero autoportante, un concepto que sigue marcando la producción en serie en la actualidad.
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Opel
Bajo el signo de los anillos
Opel presentó el Olympia de 1,3 litros en el Salón del Automóvil de Berlín de 1935, en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1936. El innovador modelo entraba en producción en serie en abril de ese mismo año, inicialmente como descapotable y poco después con techo cerrado.
Las ventajas del principio de construcción de la carrocería autoportante son múltiples. Para empezar, con un peso en vacío de sólo 835 kg, el nuevo Olympia pesaba 135 kg menos que su predecesor, con el mismo motor. El resultado fue un aumento de las prestaciones y una reducción del consumo de combustible.
Foto: Opel
Opel Olympia (1935-1940), carrocería
Por su parte, el motor de gasolina de 1,3 litros, inicialmente de 24 CV, permitía al Olympia alcanzar los 95 km/h de velocidad punta y anunciar un consumo medio de 9,5 litros cada 100 km.
Otra innovación residía en el centro de gravedad: 15 cm más bajo que su antecesor, con una altura libre al suelo similar. Si le sumamos una nueva suspensión, el resultado era un coche cómodo, estable y seguro, pero también más manejable, gracias a una distancia entre ejes de 2,37 m y una longitud de 3,95 m.
Foto: Opel
El interior también impresionaba por sus cualidades prácticas y orientadas al confort, mientras que el nuevo concepto de carrocería aumentaba la seguridad de los pasajeros. Y como remate, el diseño era bello para la época, integrando los faros en la carrocería.
Foto: Opel
Opel Olympia (1935-1940), el interior
Gracias al nuevo proceso de producción, el Olympia de dos puertas y el descapotable estaban disponibles a partir de 2.500 marcos, lo que suponía una enorme rebaja de 350 marcos respecto al modelo predecesor.
Para ganar notoriedad, un Olympia viajó en la “panza” del famoso dirigible LZ 129 Hindenburg, con destino a Río de Janeiro. Se trataba del Opel número 500.000 desde el inicio de la producción y tardó tres días en cruzar el Atlántico.
Foto: Opel
El Opel Olympia a bordo del LZ 129 “Hindenburg”.
