Realizamos la 100Colls con la Bimota Tera: Entre el cielo de los Pirineos y la ingeniería de Rimini

Realizamos la 100Colls con la Bimota Tera: Entre el cielo de los Pirineos y la ingeniería de Rimini

Subir el Coll de Jou a las 7:30 de la mañana en solitario, viendo salir el sol detrás de las montañas, es una de las muchas situaciones inolvidables que se pueden vivir en la 100Colls. Tanto, como ver el atardecer, disfrutar del color en primavera del Solsonès o el verde intenso en dirección a la Pobla de Lillet, por poner un ejemplo.

Seguir la ruta marcada previamente para ir empalmando puertos de montaña, cambiar de paisaje, adaptar tu conducción al estilo de la carretera durante tres días. Convivir. Conducir. Calcular. Gestionar. Compartir. Así es la 100Colls y así lo entienden sus participantes.

Tras cinco ediciones, se ha convertido en una clásica y en la última edición, 337 participantes disfrutaron del placer de descubrir escenarios maravillosos a los mandos de sus motocicletas. Además de los locales, los participantes vinieron desde Francia, Bélgica, Holanda, Portugal o Italia.

Una parada en medio de ninguna parte.ALEX MEDINA

Dicen que lo importante no es el destino, sino el camino, y en este caso el destino —los destinos, los puertos por coronar— los eligen los participantes para planear su propia ruta. Cada uno de los puertos de montaña propuestos, ubicados en el norte de Cataluña y en la Occitania francesa, tiene diferente puntuación. Quien más puntos consiga, tras tres días de ruta, es el ganador. Las motocicletas montan un tracker que registra el recorrido de todos los participantes.

¿Una competición? Pues no en el sentido estricto de la palabra, puesto que cada participante es libre de escoger su propio camino, su estrategia, sus ganas de pasarlo bien, ritmo y compañero de viaje. Parte del encanto de la 100Colls es precisamente que cada uno de los participantes es libre de organizar su experiencia.

Puesto de mando: todo controlado.ALEX MEDINA

Sí que es cierto que unos pocos priorizan el conseguir el máximo número de puntos para figurar en lo más alto de la clasificación, pero la mayoría busca la sensación de hacer cientos de curvas, descubrir rincones desconocidos y paisajes inolvidables, disfrutar de la conducción. Hay quien piensa que aquí no gana el más rápido, sino el más sabio. Y creo que no le falta razón.

Estrategia

Desde el sur de Cataluña hasta el sur de Francia. La 100Colls es toda una experiencia.100Colls

La experiencia comienza mucho antes de la prueba en sí misma, planificando la estrategia para exprimir al máximo la ruta. En esta ocasión, personalmente, tomé parte en la quinta edición con una Bimota Tera, con la intención de ver cómo se comportaba la crossover más exclusiva del mercado en situaciones límite.

En ningún momento me planteé ir a buscar un récord de puntos, sino que mi historia se escribió a base de sensaciones, compaginandolas con sesiones de foto y vídeo.

El Pirineo siempre ofrece un paisaje impresionante.100Colls

Finalmente fueron unos 1.500 kilómetros recorridos, más de treinta puertos de montaña y un final inesperado a dos horas del cierre cuando una piedra en el camino —más bien una roca— dio al traste con mi aventura: una tapa del embrague perforada expulsando tres litros de aceite en medio de la carretera me dejó fuera. Hasta entonces viví una aventura fantástica sobre una moto exquisita.

Una experiencia única

Cada puerto tiene una puntuación.ALEX MEDINA

Que la 100Colls no sea una competición en el sentido estricto de la palabra no significa que sea un reto menor; en cualquier caso, la mayoría buscamos una experiencia de superación, sea en navegación, resistencia, planificación o, en la mayoría de los casos, satisfacción. Hay que conocer bien tus propios límites, tener capacidad de adaptación y marcar tu propio ritmo. Capear el temporal si viene la lluvia o el viento, y tener capacidad de sufrimiento para poder sacarle a la 100Colls lo mejor de uno mismo durante 28 horas con los motores en marcha y la mirada al frente…

Las clasificaciones

Los ganadores de la 100Colls 2026, Marc Baurier y Ferrán Sacristán.100Colls

La quinta edición se la llevaron Marc Baurier, a quien recuerdo pilotando como un tiro en mi época de los ralis de asfalto, junto a Ferrán Sacristán, ambos con KTM. Ellos fueron quienes coronaron más puertos: un total de 72. 

La clasificación individual fue para Robert Conejero (59 puertos).

Por equipos ganó el Team Yamaha Motosx1000 (Josep Chaume, Cristina Espada e Isaac Cerdá), siendo la ganadora en féminas la propia Cristina, seguidas por las sorprendentes chicas del Kawasaki WRX, Alicia Viladomiu e Irene Detruels con las eficaces Kawasaki KLE 500. Laurent Streiff (Honda CB 500) ganó entre las clásicas y, en definitiva, creo que la victoria fue coral, en la que todos, la organización incluida, resultamos ganadores.

Nuestra protagonista, la Bimota Tera

La Bilmota Tera, una moto sorprendente en todos los aspectosBIMOTA

Sinceramente, no creo que Pier Luigi Marconi, ingeniero italiano de Rimini e ideólogo de la Bimota Tesi —cuyo sistema de suspensión alternativa hereda la Tera—, se hubiese imaginado jamás que su invento acabaría subiendo el Mont Caro de Tortosa (Tarragona). Yo tampoco. Es este un puerto de montaña, el primero que hice el primer día en la 100Colls, con un asfalto con tramos parcheados y con algunos agujeros.

La Bimota Tera es una crossover tecnológicamente muy avanzada. Tal vez no sea la moto ideal para este tipo de escenarios, no porque se comporte de una forma extraña, sino porque su reacción en asfalto parcheado no es la de una enorme trail, más confortable. Es la de una moto que transmite una sensación muy directa y, al mismo tiempo, mucha confianza, con una suspensión delantera muy especial y poco progresiva. Una maravilla, como comprobé durante tres días en escenarios con un piso menos ondulado que el del Mont Caro.

Amanece, que no es pocoALEX MEDINA

La Bimota Tera es una moto que te traslada a una placentera dimensión desconocida, donde el propulsor de Kawasaki y el chasis de Marconi viven en perfecta armonía. La suspensión delantera alternativa con poco recorrido actúa de forma independiente con respecto a la dirección. Los componentes son de una calidad y acabados exquisitos. Y la rueda delantera, con un impresionante conjunto de frenos de Brembo con discos de 330 mm y pinzas monobloc Stylema de anclaje radial, incorpora un buje guiado por un sistema vertical como dirección.

A nivel de funcionamiento, el tren delantero transmite muy buenas sensaciones y, como decía un piloto inolvidable, notas la rueda delantera en las palmas de las manos. No hay apenas transferencia de masas en las frenadas, pero tampoco es insensible. Durante el fin de semana de la 100Colls, muchos participantes me preguntaron por mis sensaciones y, a modo de resumen, siempre dije lo mismo: diferente, que no extraña. Desde mi punto de vista, en la Tera, a diferencia del Telelever de BMW, se ha conseguido más efectividad y rendimiento que confort.

Detrás monta dos buenos amortiguadores Öhlins TTX36 y dos vistosos tirantes conectan el basculante trasero con la rueda delantera. Como no podía ser de otra forma, los amortiguadores son regulables en compresión, extensión y precarga a través de dos pomos muy accesibles.

Sensaciones

La impresionante imagen y volumen de la Bimota Tera impacta en parado y sorprende en orden de marcha. Doy fe después de hacer más de 1.500 km y coronar más de 30 puertos de montaña en tres días. Alta de asiento, con las piernas ligeramente flexionadas y su manillar ancho, la Tera es una delicia en todo tipo de curvas y trazados. Algo exigente físicamente, entra en las curvas con facilidad y mantiene fielmente la trayectoria.

El hecho de que la suspensión y la dirección estén completamente separadas significa que, incluso frenando en bajada de forma inesperada en medio de una curva, la Tera mantiene la trayectoria. La dirección centrada en el buje puede ser una ventaja en cuanto a rendimiento, pero no debemos olvidar que históricamente hemos crecido y se han desarrollado las motocicletas con horquillas convencionales. Eso significa que, en cierto modo, hemos aprendido a convivir con sus inconvenientes sobre el papel y que incluso el desarrollo de los neumáticos se ha llevado a cabo con la horquilla convencional como referencia.

Pero una moto como la Tera y su sistema de suspensión alternativa ofrecen mucha seguridad y estabilidad. Y más si la acompañamos de un propulsor como el de la Kawasaki y todo su paquete de electrónica.

Obligatorio pararse a disfrutar del paisaje.ALEX MEDINA

En carreteras desconocidas como las que descubrí en la 100Colls, es una moto divertida (¡mucho!) y segura. Y su manejabilidad, tanto a velocidades elevadas como a un ritmo más tranquilo, es sobresaliente. Puedes apurar la frenada hasta el límite y transmite una gran sensación de seguridad cuando abres el puño de gas… ¿He dicho el puño de gas? Pues eso, el puño de gas de una moto con un motor sobrealimentado que puede alcanzar los 200 CV de potencia. ¿Nos hemos vuelto locos? No, no, sana locura…

Motor: Una maravilla de 200 CV

Me he emocionado tanto hablando de la parte ciclo de la Tera y tratando de imaginarme a Marconi en el Mont Caro, que casi me olvido de hablar del motor: una maravilla. La bella y la bestia. Un tetracilíndrico en línea de 998 c.c. que es una delicia.

Cargado de electrónica de última generación (control de tracción con tres niveles, asistencia en curva KCMF, antibloqueo, cruise control, launch control), si abres el puño de gas con agresividad necesitas espacio por delante porque la capacidad de aceleración de la Tera es sencillamente brutal.

Pero, desde mi punto de vista y si me remito a mi experiencia entre puertos de montaña, curvas y más curvas, el encanto de este propulsor es que entre las 3.000 y las 6.000 rpm es una maravilla: dulce, suave, elástico. Un placer para los sentidos empalmar marchas con el quickshifter con la ayuda del blipper para disfrutar de una sensación inolvidable. Nunca me hubiese imaginado que una bestia como la Tera es también una moto exquisita y deliciosa entre curvas de lo más variado.

Los neumáticos Bridgestone Battlax T33 le sientan muy bien, y sorprende su capacidad de adaptación a diferentes pisos y temperaturas, combinando muy buen feeling en conducción deportiva con muy buen agarre.

Subiendo puertos y devorando kilómetros.ALEX MEDINA

Si quieres sensaciones fuertes, agárrate y busca grandes espacios; pero en el caso de que puedas pagar lo que cuesta esta maravilla, busca carreteras solitarias como las de la 100Colls y, sin pasar de las 6.000 rpm, descubrirás una sorprendente combinación entre elasticidad, suavidad y potencia del motor japonés de Kawasaki y la exclusividad de la parte ciclo de un genio italiano. 

La Bimota Tera puede ser una confortable cruiser para conducir sin esfuerzo y disfrutar del paisaje y, de repente, con un ligero golpe de acelerador, transformarse en una aventurera con prestaciones de supernaked para disfrutar en las alturas.