
¿Un Bugatti con equipamiento de serie? Prácticamente eso no existe. Con el W16 Mistral ‘Fly Bug’, la marca francesa amplía su programa de personalización Sur Mesure con un nuevo ejemplar único. El vehículo forma parte de una serie de cuatro proyectos estrechamente vinculados, desarrollados en colaboración con un coleccionista de larga trayectoria.
El denominador común de estos coches es la inspiración en referentes naturales. El ‘Fly Bug’ es la incorporación más reciente de esta colección y enlaza temáticamente con modelos ya realizados como el Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse, el Chiron y el Divo.
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Fuente: Bugatti
En esta ocasión, el eje de la concepción estética gira en torno a la libélula. Este insecto sirve de referencia para un lenguaje formal que combina ligereza, dinamismo y complejidad visual. El desarrollo estético del coche nació de un intercambio directo entre el coleccionista y Frank Heyl, director de Diseño de Bugatti
A continuación, el equipo CMF (Color, Materials, Finish) de Berlín se encargó de definir los detalles exteriores. En el proceso colaboraron especialistas de distintas disciplinas para desarrollar un lenguaje coherente, que garantizase tanto la singularidad del vehículo como su integración en la colección existente.
Un elemento clave del exterior es un patrón elíptico de nuevo desarrollo que recorre la carrocería. La trama se densifica hacia la zaga y se funde allí de forma gradual con las zonas oscuras de las tomas de aire.
La imagen se completa con la pintura específica Dragonfly Blue. En función de la luz y del ángulo de visión, cambia entre tonos azules y turquesa, evocando así las cualidades ópticas de las alas de las libélulas. Las llantas también se han ajustado cromáticamente en consonancia, pese a las diferentes exigencias de material y pintura.
Foto: Bugatti
En el interior de este Mistral especial, el planteamiento estético continúa. Se utiliza un sistema de materiales multicapa de nuevo desarrollo, en el que el cuero con un patrón geométrico se superpone al tejido Alcantara. Un acabado específico genera un efecto tridimensional.
El motivo elíptico aparece también en los paneles de las puertas y se ha adaptado a la geometría de cada pieza. Por primera vez, Bugatti integra un patrón gráfico de este tipo tanto en la cara principal del panel de la puerta como en la zona de los reposabrazos, lo que implicó elevadas exigencias de fabricación y de tratamiento de materiales.
Bugatti W16 Mistral ‘Fly Bug’ 2026, interior
Foto: Bugatti
Un reto técnico especialmente relevante fue la integración de la insignia de Bugatti en la línea lateral. El emblema se incrustó por primera vez en un patrón gráfico y requirió ajustes precisos de escala y posicionamiento para reproducir con fidelidad sus rasgos característicos.
En la palanca del cambio aparece además la escultura ‘Dancing Elephant’, vinculada a Rembrandt Bugatti (hermano de Ettore) y que establece un puente con la tradición artística de la marca.
La realización del W16 Mistral ‘Fly Bug’ llevó varios meses. El elevado nivel de personalización, junto con la complejidad de la ejecución, exigió una coordinación estrecha entre diseño, ingeniería y producción. El resultado es una pieza única que pone de relieve las posibilidades de las creaciones a medida de Bugatti.
