Tu escape perfecto de la rutina diaria puede comenzar con el rugido de motos increíbles, paisajes únicos y música diseñada para mantener la adrenalina al máximo

Tu escape perfecto de la rutina diaria puede comenzar con el rugido de motos increíbles, paisajes únicos y música diseñada para mantener la adrenalina al máximo

Si te apasionan los videojuegos, las motos y la música, RIDE 6 ya está aquí para combinar todas esas pasiones de forma explosiva.

Disponible desde el 12 de febrero, el juego no solo te pone a los mandos de las motos más espectaculares del mundo, sino que te permite acelerar al ritmo de una banda sonora creada por Carl Cox, con una lista de reproducción de tres horas pensada para que vivas Ride 6 de una forma aún más intensa y mantener tu adrenalina al máximo. Pero, por supuesto, eso no es todo. 

Más motos, circuitos legendarios y nuevos desafíos

RIDE 6 amplía el universo de los videojuegos de motos con una gran variedad de modelos, repartidos en siete categorías que van desde deportivas, naked y scooters hasta las nuevas maxi enduro y bagger, incluyendo motos de los fabricantes más importantes del mundo. 

Además, el juego permite recorrer circuitos reales y ficticios en localizaciones espectaculares, como las cumbres del Monte Gunma en Japón, el histórico Daytona International Speedway o los paisajes volcánicos de Kapadokya. 

Desde naked deportivas hasta maxitrails, cada moto ofrece sensaciones distintas que pondrán a prueba tu estilo de conducción.Ride 6/Milestone

El renovado modo carrera invita a competir con diez pilotos legendarios, entre ellos Troy Bayliss, Tyler O’Hara y Niccolò Canepa, y pone a prueba tu habilidad para llegar a lo más alto del ranking. 

Pero los retos no se acaban ahí: RIDE 6 incluirá desafíos mensuales, con pruebas temáticas y recompensas exclusivas para quienes consigan superarlos. 

Súbete a tu moto virtual, siente la velocidad y déjate llevar por el rugido del motor y la música. 

RIDE 6 es una invitación a vivir la emoción de la carretera desde tu pantalla, a desafiar tus reflejos y a disfrutar de cada adelantamiento como si estuvieras allí de verdad pero sin los riesgos de la realidad. Es la terapia perfecta para desconectar de la rutina diaria.