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Posiblemente Suiza sea uno de los países europeos, sino el que más, más estricta en cuanto a normas de tráfico, y desde hace ya muchos años. El país alpino tiene posiblemente algunas de las mejores carreteras de Europa, por sus trazados y espectaculares paisajes, pero también asusta el nivel de celo de las autoridades helvéticas.
Por ejemplo, hay tolerancia cero en cuanto a exceso de velocidad. No existe, por ejemplo, la tolerancia de la ‘regla del 7’ en cuanto a radares de velocidad que tenemos en España: si, por ejemplo, la velocidad máxima permitida en algún tramo es de 80 km/h, a 81 km/h el radar ya multa.
El siguiente paso que han dado las autoridades suizas es en el del nivel de ruido. Si hasta el año pasado ya existían normativas con respecto a la contaminación acústica, a partir del 1 de enero de este año se ha añadido la prohibición de generar ruido innecesario con los sistemas de escape. Es decir, de dar acelerones o golpes de gas para llamar la atención. Dependiendo del nivel de ruido, el lugar y la hora, la multa podría llegar hasta los 10.000 francos suizos.
En las ciudades suizas los conductores apagan sus motores en los semáforos en rojo. Luego, de rojo pasa a ámbar para que arranquen antes de que se ponga en verde.
Otra multa que ya existía, pero que ha aumentado la cuantía, es la de dejar el motor en marcha innecesariamente, pasando de los 60 a los 80 francos suizos. En Suiza los vehículos apagan sus motores en los semáforos en rojo, algo que ya hacen desde los años 80.
