Su propia GoPro le delata: un motorista escapa a 320 km/h de la policía, que le caza con el vídeo que él mismo estaba grabando

Su propia GoPro le delata: un motorista escapa a 320 km/h de la policía, que le caza con el vídeo que él mismo estaba grabando
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La pasión por las motos de altas prestaciones puede llevar a muchos aficionados a explorar los límites de sus máquinas, lo que puede llevarles a saltarse la normativa de tráfico en alguna ocasión. Pero el caso de Amin Belechguer está en otra dimensión, quizá la patológica. Este motorista londinense de 29 años acaba de dar la vuelta al mundo tras haber sido condenado a cuatro años de prisión después de que las imágenes grabadas por sus propias cámaras GoPro sirvieran para demostrar ante la justicia una larga lista de infracciones por conducción temeraria.

Según informó la policía de Kent, en el Reino Unido, los hechos que precipitaron su detención se remontan al 27 de junio de 2025. Aquella noche, agentes que circulaban por la A20 en dirección a Maidstone observaron una potente Kawasaki Ninja H2R sin matrícula circulando a gran velocidad. Los policías se dirigían a otra emergencia con luces y sirenas activadas cuando, según el relato oficial, el motorista se colocó delante del vehículo patrulla, redujo la marcha y llegó incluso a hacer gestos para provocar una persecución.

La persecución apenas duró unos instantes. Durante ese tiempo, Belechguer alcanzó más de 200 km/h en una carretera convencional limitada a 90 km/h, invadió el carril contrario cruzando líneas continuas y coronó cambios de rasante circulando en dirección contraria al tráfico. Ante el riesgo evidente de accidente, los agentes decidieron abortar el seguimiento y coordinar una intervención más adelante.

La fuga terminó cuando otro equipo policial desplegó un dispositivo de pinchado tipo “stinger”. La Ninja H2R pasó sobre él, los neumáticos quedaron inutilizados y el conductor se vio obligado a detenerse. Intentó escapar a pie escondiéndose entre los setos de la carretera, pero fue arrestado poco después.

Captura desde un coche patrulla previa a la persecución en motoKent Police

Sin embargo, lo más comprometedor para el motorista llegó después. Los agentes intervinieron la motocicleta, valorada en unas 24.000 euros, además de su teléfono móvil y una cámara GoPro. Al revisar los dispositivos descubrieron decenas de grabaciones realizadas entre julio de 2024 y junio de 2025 en Kent, Londres y Essex. 

Las imágenes mostraban velocidades cercanas a los 320 km/h, además de adelantamientos temerarios, caballitos, cruces de semáforos en rojo, carreras con otros vehículos y circulación por aceras y pasos peatonales.

La investigación permitió atribuirle 21 delitos de conducción peligrosa, cargos que terminó admitiendo ante el tribunal. Como consecuencia, además de la pena de cárcel, la Kawasaki ha sido confiscada de forma definitiva y el conductor tendrá prohibido ponerse al volante durante diez años una vez quede en libertad.

El agente investigador, Daniel Goodman, subrayó que el condenado mostró “poco respeto por las normas básicas de seguridad vial” y destacó que la sentencia, junto con la confiscación de la moto y la larga retirada del permiso, contribuirán a mantener a salvo al resto de usuarios de la vía. 

“Durante la investigación, Beluchguer no mostró remordimiento por haber puesto su vida y la de los demás usuarios de la carretera en peligro en más de una ocasión”, sentenciaba el fiscal del caso.