La historia de la Roehr 1250SC es una de esas, de tantas, en la que la pasión por las dos ruedas terminaron dando su fruto, aunque no de la manera idealizada por parte de su creador. Hablamos de Walter Roehrich, empresario e ingeniero de profesión que. a mediados de los años noventa del pasado siglo. se planteó seriamente el fabricar una Superbike V-Twin de dos tiempos y alimentada por inyección electrónica.
No sabemos si fue antes o después del fiasco que produjo la exótica V-Due dentro de las filas de Bimota. En cualquier caso, Walter no cejó en su intento, tras reconducir el proyecto y terminar dando vida a nuestra protagonista de hoy. Una montura de la que a priori se fabricarían 50 ejemplares a razón de 50.000 dólares cada uno. Sin embargo, la mala situación económica del momento (año 2009) hizo que el proyecto terminara cancelado de manera definitiva.
Roehr 1250SC: Historia del modelo
Cuenta la leyenda que Walter Roehrich tenía la convicción de poder construir la moto en serie estadounidense más potente y veloz que jamás nadie hubiera pilotado. De hecho, una de las pocas personas que tuvo el privilegio de ponerse a los mandos de una de las nueve unidades fabricadas, Kevin Duke, conocido periodista norteamericano, dijo de ella que era “la motocicleta estadounidense más deslumbrante que haya llevado un carenado.”
Indudablemente, no era una empresa sencilla el concebir una montura deportiva “Made un USA” de altas prestaciones. Entre otras cosas porque se precisaba un propulsor potente para tal fin. Sin embargo, Roehrich tenía muy claro dese el principio cuál sería la plataforma elegida, además de haber ideado un plan con el que poder potenciarla. Sobre lo primero la Roehr 1250SC equipa el conocido motor V-Rod Revolution de Harley-Davidson.
Recordemos que este bloque en sus orígenes derivaba directamente del que montó en 1994 la icónica VR1000 de calle. Hablamos de bicilíndrico en V de 60 grados de 1.247 cc asociado a una caja de cambios de 5 relaciones. El resultado de tal compendio mecánico, en origen, eran unos respetables 115 CV a la rueda trasera de la legendaria VRSC. Aquí es donde entra en juego la pericia de Roehrich, que optó por instalarle un sobrealimentador centrífugo Rotrex C15-60, logrando generar 180 CV a 9.100 rpm (167 CV en la rueda trasera) y 155 Nm de par máximo a 7.600 rpm.
El resto del conjunto que conforma la estructura principal de la Roehr 1250SC es un verdadero Frankenstein de componentes derivados de diferentes marcas y modelos; Ducati, Yamaha, Honda, Suzuki y Buell están entre ellas. Además, para el diseño general de la moto Walter recurrió a recursos técnicos varios que no hacen, sino confirmarnos que estamos ante una moto verdaderamente especial.
Empezando por su falso depósito de combustible, debajo del cual se encuentran la batería y el sobrealimentador. El verdadero tanque de combustible queda ubicado en la sección trasera de cola, con una capacidad de apenas 13 litros. La idea de un reparto de pesos idóneo formaba parte de la filosofía principal del proyecto. Así mismo, el chasis estaba fabricado a base de componentes fabricados en dos materiales distintos. Por un lado, teníamos la estructura principal de largueros de acero 4130 al cromo-molibdeno y, de otro, las placas laterales de aluminio mecanizado CNC 6061 construidas por Framecrafters.
Si bien no era una moto ligera, con 226 kilogramos en orden de marcha (debemos tener en cuenta que solo la mecánica ya pesaba 89 kilos), la geometría de la moto estaba verdaderamente lograda, ayudando a un manejo ágil e intuitivo. A ello ayudaba también el sinfín de componentes “pata negra” seleccionados para su parte ciclo. Empezando por una horquilla invertida Öhlins de 43 mm, la misma que montaba la Ducati 998, o un amortiguador posterior firmado también por la marca sueca.
La frenada estaba a cargo de componentes Brembo, incluyendo piezas delanteras de anclaje radial. El equipo quedaba a su vez instalado en unas exclusivas llantas Marchesini de 17” calzadas estas con neumáticos Pirelli Diablo Corsa 3. Como colofón teníamos una carrocería fabricada íntegramente en fibra de carbono e inspirada en los trazos de algunas de las monturas diseñadas por el mismísimo Massimo Tamburini. Eso sin olvidarnos del par de silenciadores Akrapovic que emergían por debajo de su colín.
Roehr 1250SC 2009 a la venta en detalle
Hace apenas unos días se ponía a la venta en St. George, Utah, una de las nueve unidades que se fabricaron de la Roehr 1250SC. Según explica su propietario, estamos ante “la moto de pista de demostración de Walter Roehrich.” A diferencia de las otras ocho unidades que se vendieron, esta es la única que ha permanecido en terreno estadounidense. El resto fueron enviadas a sus respectivos propietarios fuera del país.
El dueño afirma que este ejemplar incluye algunas mejoras adicionales, como “una ECU de alto rendimiento Screaming Eagle, un dinamómetro ajustado por Irish Mike en Las Vegas y la instalación de inyectores Trask de alto flujo.” Pero esto no es todo, ya que, como elemento verdaderamente llamativo, tenemos “la entrada de aire del capó de fibra de carbono lleva el aire frío directamente a la entrada.”
También incluye “rejillas de ventilación de fibra de carbono para radiadores laterales dobles y se han añadido varios indicadores, incluyendo el de presión de vacío”, así como un asiento Luimoto personalizado. Esta Roehr 1250SC incluye certificado de origen original de Roehr y cuenta con apenas 4.800 km recorridos. Todo ello por un precio de 30.000 dólares, prácticamente la mitad de lo que costaban nuevas en su día.
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