Todos sabíamos que Jorge Martín iba a dar su máximo para poder salir a pista en el GP de Malasia. El español está luchando por el título y la lesión del radio distal que ha sufrido en su mano derecha llega en un momento crítico. Así que sabiendo esto, y que Martín y su equipo habían trazado un plan para tener alguna opción, se estaba a la espera de la revisión médica.
Una revisión que ha sido llevada a cabo por el equipo médico de MotoGP, y que ha dado luz verde a que el piloto de Aprilia pueda salir a pista en la FP1 para, después, ser reevaluado. Teniendo en cuenta que son los doctores los que tienen en su mano toda la información, el protocolo seguido es habitual al de otras ocasiones, donde un piloto lesionado recibe un visto bueno condicional y se va reevaluando durante el fin de semana.
Hasta ahí podemos decir, por tanto, que no hay sorpresas porque por un lado sabíamos que Martín iba a poner toda su voluntad y el equipo médico iba a imponer su criterio profesional para tomar una decisión. Sin embargo lo llamativo ha llegado después, cuando Martín ha atendido a los medios.
Martín lo intentó todo en la Sprint de Australia hasta que se fue al suelo
Martín ha reconocido abiertamente tener serios problemas, pero a la vez ha confirmado que el hueso no está roto del todo
Como decimos, lo realmente sorprendente en esta situación ha llegado cuando Martín ha hablado con los compañeros de GPOne desplazados hasta Sepang. La situación que atraviesa el piloto español que, además está jugándose el título, hace que sea el centro de atención. Y al ser preguntado sobre su estado, ha sido bastante tajante.
Martín ha reconocido que se encuentra bien aunque podría estar peor, y que tendrán que comprobar cuál es su estado real y las sensaciones encima de la moto, y que después decidirá. Pero lo realmente impactante ha llegado después, al ser preguntado por qué espera mañana, cuando ha reconocido la situación que atraviesa y los motivos que le impulsan:
“Intentar correr con un hueso roto será muy difícil y doloroso, pero lo haré porque estoy luchando por el título. Si no fuera así, estaría en casa con la férula durante un mes. Es lo único que puedo hacer, o al menos intentar hacer, aunque no sé cuáles serán mis posibilidades”.
Que públicamente reconozca que debería guardar reposo ya es un punto que llama la atención, pero es un riesgo que corre y que es fácil de entender desde su punto de vista. Pero lo realmente impactante es que el propio Jorge reconozca abiertamente que ahora mismo no puede lavarse los dientes con la mano derecha y, sin embargo, reciba el visto bueno para salir a pista.
Malasia será un gran desafío
De hecho, esto era lo que respondía a la pregunta de si se había subido a su moto en el box: “Todavía no. No lo sé, ahora mismo ni siquiera puedo lavarme los dientes con la mano derecha, lo hago con la izquierda. Prácticamente no puedo hacer nada con la derecha, pero quizá pueda pilotar. No soy realmente optimista, pero tampoco demasiado pesimista, porque después de cinco días estoy aquí y puedo pilotar. Esto ya me parece una locura. He hecho terapia para llegar en las mejores condiciones posibles, y ahora veremos hasta dónde puedo llegar”.
Visto desde fuera y con toda la cautela posible a tenor de las declaraciones Jorge, se vislumbran ciertos paralelismos con errores del pasado. E incluso el propio Martín ha reconocido a los compañeros de DAZN que una caída o un mal gesto podrían terminar de romper el radio, lo que confirma que no había fractura completa.
«Estoy asumiendo muchos riesgos… pero estoy dispuesto a asumirlos» 💥
Mundial 2026 hay uno solo. Y @88jorgemartin lo tiene claro #MalaysianGP 🇲🇾
#MotoGP 🏁 https://t.co/lK98QDnzyy
— DAZN España (@DAZN_ES) October 29, 2026
Habrá que esperar, por tanto, a los primeros entrenamientos para ver hasta dónde puede llegar Martín en la moto, cómo está realmente y qué valoración hacen los médicos porque, evidentemente, hay información sobre la situación que no está encima de la mesa.
