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Los últimos datos en manos de la DGT indican que en 2024 hubo más de 200.000 infractores foráneos en las carreteras españolas, si bien tan solo algo más de la mitad ingresaron la multa correspondiente a las arcas públicas del Estado. Desde la irrupción en 2015 de una nueva directiva europea que facilitó la interconexión entre administraciones en asuntos relacionados con los vehículos a través del sistema EUCARIS, una red electrónica que conecta los registros de vehículos y carnets de conducir de los países de la Unión Europea, el número de sanciones efectivas a los turistas y residentes extranjeros ha aumentado notablemente, si bien todavía son muchos los que se escaquean de las ultimas consecuencias de saltarse la ley en según qué casos.
En este mapa de infractores foráneos, destacan los visitantes franceses, que acumulan casi 70.000 denuncias de la DGT en 2024, de largo los más sancionados. Dentro del Top 3 encontramos también a los portugueses (45.000 denuncias) y los alemanes (20.000). Estos últimos, sin embargo, son de los que más pagan las multas (un 67% de los casos), tan solo por detrás de los austríacos (76%).
Expedientes sancionadores por países
(EUCARIS – DGT)
Entre las nacionalidades que menos pagan las multas, la gran mayoría de ellas por excesos de velocidad captados por radares, encontramos a los italianos (solo el 49% pagan), claramente superados por los polacos (35%) y los rumanos (21%). La media de pago se sitúan actualmente en el 56% de las notificaciones expedidas a conductores foráneos.
Un apunte a realizar es que los datos de la DGT no incluyen las infracciones en Euskadi y Catalunya, con las competencias traspasadas. Los datos de 2023 en estas comunidades autónomas añadirían 150.000 infractores extranjeros a las estadísticas, lo que supondría cerca de 400.000 expedientes anuales en España.
En la última década, la cifra de infractores se ha duplicado en el país, probablemente debido al aumento del número de turistas, desplazamientos por carretera y radares en este período.
Gracias a la última actualización de la misma directiva que revolucionó la capacidad de multar a turistas y vehículos comunitarios extranjeros, aprobada a finales de 2024, se espera que la efectividad de las multas y el pago de las mismas vaya en aumento, ya que la UE requerirá ahora la implicación activa de las autoridades del país de origen del infractor para asegurar la ejecución y cumplimiento de las sanciones.
