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Aparcar en Barcelona se ha convertido un auténtico dolor de cabeza para muchos. Incluso cuesta para los motoristas, ya que las normativas municipales son cada vez más estrictas respecto al uso de las aceras como lugar de estacionamiento. Los últimos datos señalan que en Barcelona hay 90.000 espacios de parking para motos en calzada y otros 4.000 encima de la acerca.
El problema, en todo caso, es mayúsculo para los usuarios que se desplazan a diario en vehículos de cuatro ruedas. Las áreas verdes y azules han proliferado y se han multiplicado en los últimos años, y de los más de 70 barrios que tiene la ciudad condal, solo 15 de ellos cuentan todavía con zonas de estacionamiento libres de pago a día de hoy.
Una zona de estacionamiento de motocicletas en BarcelonaArchivo
Las políticas del siglo XXI en la urbe catalana han apostado por una reducción del uso del vehículo privado en las calles de la ciudad, y los datos prepandémicos del propio ayuntamiento apuntaban a una reducción de hasta el 44% de las plazas de aparcamiento de turismos en la calle respecto al año de mayor oferta registrada, en este caso 2004. Las cifras de 2024 que pueden consultarse en el Observatori de la Mobilitat de Catalunya (OMC) muestra cómo se han suprimido más de 100.000 plazas en la calzada en 20 años.
Gran parte del recorte ha sido en el número de plazas gratuitas, que en 2017 eran unas 52.000 y ahora apenas son 12.000, una bajada que ilustra cómo de difícil es aparcar sin desembolsar un duro en la ciudad. Nueve barrios acumulan el grueso de plazas todavía libres, todavía intocados por el área verde: Baró de Viver, Bon Pastor, Trinitat Vella, Ciutat Meridiana, Vallbona, Torre Baró, Roquetes, Canyelles, Vallvidrera, Tibidabo y les Planes.
A más cercanía del centro, más difícil (y caro) es el parking en la ciudad. Seis zonas relativamente céntricas donde todavía sobreviven algunas plazas de zona blanca (gratuita) son Montjuïc, la Maquinista, La Sagrera, Guindardó-Vall d’Hebrón, Pedralbes y Zona Universitaria. A ello hay que añadir algunas zonas cerca de las playas, en concreto unas pocas calles en los aledaños del Port Olímpic y la prisión de mujeres de Wad Ras.
La tendencia, sin embargo, es ir reduciendo el número de plazas gratuitas disponibles, aunque el descenso ha sido moderado desde 2022, donde apenas se han perdido 500 plazas en la calle. Otro tema es la desaparición de descampados como el parking exterior gratuito que existía en la Avinguda Litoral, cerca del Fórum, cerrado hace un par de años en previsión de la próxima construcción de un parque, o el solar del Carrer Llull 358, donde se construirán pisos de protección oficial en un futuro.
Los datos de la OMC muestra que la única categoría de parkings en la calle que ha ganado plazas en el último lustro son las áreas verdes preferentes para residentes (de 44.000 a 58.000). Las áreas verdes exclusivas, por ejemplo, han pasado de contar con 3.200 plazas a 2.900 desde 2020, y el área azul ha bajado de las casi 7.000 a 5.800 según los últimos datos.
