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El fabricante artesanal italiano Vyrus es de sobra conocido en el mundo de la moto, responsable de modelos que beben de la técnica de aquella inolvidable Bimota Tesi de los ochenta, una firma que vuelve a la carga con una nueva versión, la definitiva, de su última creación, la Vyrus Alyen, con un apellido que le viene al pelo.
La marca fundada por el exingeniero de Bimota, Ascanio Rodorigo, y con sede en Rímini, como la Bimota original, lanza la versión definitiva de la Vyrus Alyen 988, el quinto modelo de su gama tras las 984, 985, 986 y 987.
La primera versión se mostró hace seis años.Vyrus
Y es que esta bestial creación se apellida Alyen 988, que en esta ocasión, a pesar de continuar con la numeración oficial, añade el especial y sugerente Alyen.
Desarrollada durante casi una década juntamente con el diseñador japonés Yutaka Igarashi tras elaborar 57 prototipos, este último modelo nada tiene que ver con la moto que se mostró hace seis años. Hay muchos cambios estructurales en su sistema de dirección, suspensión y carrocería, entre otros.
Es una moto inclasificable. Solo le ponemos una pega: el latiguillo externo que recorre la moto desde el buje delantero hasta los manillares, totalmente incomprensible.Vyrus
Esta 988 es un modelo extasiante, fantástico y único, que nada tiene que ver con su primera 984. Solo hay que echar un vistazo a su colín o a su frontal, que recuerda inmediatamente a la criatura que aparece en la película Aliens, la reina ponedora de huevos.
Su toda una “head turner”; sorprende allá por donde pasa.Vyrus
En la zaga tampoco se queda corta, con un asiento monoplaza flotante en el que se han instalado un par de pilotos traseros puntiagudos integrados en el diseño de aristas vivas. No hay palabras para describirlo.
Como ya habrás podido apreciar, esta moto es una obra de arte dinámico destinada a un puñado muy selecto de coleccionistas, con una producción estrictamente limitada a 20 unidades hechas a medida.
La frenada está asegurada por pinzas Brembo radiales. Las llantas son unas Rotobox de carbono forjado.Vyrus
Chasis Omega y dirección por buje
Como en todas las Vyrus –y en la Bimota Tesi y también en la Yamaha GTS1000, salvando las diferencias–, la espina dorsal de la Alyen abandona el clásico bastidor tubular o de doble viga de aluminio.
La instrumentación es una pantalla TFT a color.Vyrus
En su lugar, recurre a dos robustas placas de aluminio-magnesio con forma de doble omega que abrazan el motor, utilizándolo como elemento estructural portante y que nada tiene que ver con una moto convencional.
Fiel a la herencia y la estrecha relación histórica del fundador de la marca con Bimota, la Alyen renuncia también a la horquilla telescópica convencional en el tren delantero, montando una suspensión alternativa. Equipa un basculante delantero de doble brazo de fundición de aluminio con un sistema de suspensión por bieletas, acompañado de una dirección indirecta por buje central.
El colín es increíble, indescriptible, extasiante…Vyrus
Este eje delantero oscilante se complementa con un desarrollo propio bautizado como Hydraulic Wired Steering System (sistema de dirección hidráulica por cable), el cual desvincula las fuerzas de frenado de las de amortiguación, eliminando el hundimiento delantero típico al tirar de la maneta en plena curva y manteniendo la geometría invariable.
En la parte trasera se ha instalado un robusto monobrazo de fundición de aluminio sobre el que trabaja un amortiguador trasero con bieletas colocado transversalmente; las llantas son unas sofisticadas Rotobox de carbono forjado y de 17”, con neumáticos Pirelli Diablo Supercorsa SP V3 de compuesto blando (120/70 y 200/60) y, para frenar, equipa un doble disco delantero de 320 mm mordido por pinzas Brembo monobloque radiales.
Es la versión definitiva de esta serie especial de solo 20 unidades.Vyrus
Corazón de Panigale
Para mover esta Alyen, se confía en el cénit de los motores V2 de Bolonia: el Ducati Superquadro de 1.285 c.c. (4T, LC, 8V, Desmo, IE), el colosal bloque que dio vida a la Panigale 1299.
Para este proyecto, Ducati suministró una serie limitadísima de propulsores que ofrecen 205 CV a 10.500 rpm, suficientes para empujar al hiperespacio los 165 kg en seco de esta Alyen. La entrega de potencia se gestiona mediante un acelerador electrónico Ride-by-Wire y una transmisión de seis velocidades equipada con quickshifter.
La exhalación de los gases se realiza a través de un espectacular sistema de escape doble con silenciosos fabricados íntegramente en titanio con unos espectaculares y puntiagudos protectores de fibra de carbono, que están colocados en la moto casi de manera flotante justo por debajo del asiento monoplaza.
Más detalles tecnológicos
El uso de materiales compuestos avanzados define la silueta y ligereza del conjunto, arrojando un peso en seco de apenas 165 kg. La carrocería suspendida y el depósito de combustible (con capacidad para 11 litros) están modelados en carbono autoclave a 120 °C.
El arranque es por llave remota, las piñas de conmutadores de estilo MotoGP están mecanizadas en aluminio y la instrumentación es una pantalla TFT digital de la que no se han dado datos, y es que con la estética y la tecnología de la parte ciclo de esta Alyen, este tema pasa a un segundo plano.
No hay precio declarado para esta bella bestia –suponemos que estará en torno a los 130.000 euros–, pero estamos seguros de que no habrá ningún problema en vender las 20 unidades que hay previsto fabricar. Si tienes mucho, mucho dinero, el precio en este caso pasa a ser un asunto irrelevante.
