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El eterno dilema del motorista en verano —elegir entre la seguridad del cuero y la cordura o la comodidad de ir ligero— tiene un nuevo gadget que aliviará sus calores.
Tras décadas evolucionando desde las simples chaquetas perforadas de los años 70 hasta las prendas de evaporación pasiva, llega la propuesta de Chiltier, otro sistema de climatización personal activa que promete jubilar a los “remedios caseros” contra el calor.
Aunque este gadget pueda parecer una innovación, en realidad no es ninguna novedad, sino una iteración, ya que en 2010 el sistema de refrigeración Entrosys presentó esta misma idea y actualmente ya está a la venta el sistema de Chill Ride que también se basa en la misma tecnología.
Lo que diferencia a este equipo de refrigeración portátil es que no ha sido pensado exclusivamente para su uso en una moto, sino también para excursionistas y viandantes, ya que la marca cree que es lo suficientemente ligero como para poder llevarse en la espalda como una mochila, o bien como el que lleva un bolso de mano.
El efecto Peltier
A diferencia de los sistemas tradicionales que dependen de la evaporación del agua o de geles refrigerantes de corta duración, el corazón del dispositivo Chiltier es su Thermo Pod.
Se trata de una unidad de apenas 800 gramos que utiliza el efecto Peltier (termoelectricidad de estado sólido). Al prescindir de compresores pesados y gases refrigerantes, el sistema es capaz de generar un diferencial térmico notable mediante semiconductores, consumiendo apenas un 10 % de la energía que requeriría un aire acondicionado convencional.
Esta es la unidad de refrigeración/calefacción Thermo Pod, disponible en color blanco o negro, aunque todas estas imágenes son renders.Chiltier
El intercambio térmico no se queda en la unidad externa; se traslada mediante una manguera doble al piloto a través de un Hydro Vest. Este chaleco incorpora un circuito de microtubos por los que circula líquido refrigerante, permitiendo reducir la temperatura corporal de forma directa y constante.
El chaleco, con el circuito de líquido en su interior, va conectado con una manguera al Thermo Pod.Chiltier
Según el fabricante, el rango de operación oscila entre los 10 °C y los 40 °C, lo que lo convierte en un accesorio bimodal útil tanto para las canículas de agosto como para las rutas invernales.
Integración bajo el mono
El mayor reto de cualquier nuevo “gadget” es su integración con el resto de la equipación motera, lo cual no es fácil si no eres del “ramo”. Chiltier ha apostado por un diseño modular y minimalista: el chaleco es lo suficientemente fino como para no comprometer el ajuste de una chaqueta técnica o un mono de cuero, evitando ese efecto “hinchado” tan común en los airbags de primera generación.
El Thermo Pod va anclado como si fuese una maleta lateral.Chiltier
La unidad de control, silenciosa (menos de 20 dB), puede gestionarse mediante una aplicación móvil, permitiendo al piloto ajustar la temperatura sin necesidad de manipular controles físicos complejos mientras conduce.
¿Y cómo se instala en la moto?
En cuanto a su adaptación a la moto, la unidad de refrigeración es como una pequeña motomaleta de 1 kg de peso, que puede adaptarse con un soporte específico. La marca también sugiere su transporte en scooters colocándolo en el hueco bajo el asiento, pero hay que pensar que el Pod y el chaleco van unidos por una manguera. Este detalle es el principal engorro, ya que dificulta la movilidad sobre la moto, sobre todo si se lleva pasajero.
No es la primera propuesta de aire acondicionado para moteros, ni será la última, pero la llegada de sistemas como el de Chiltier siempre es bienvenida. A falta de pruebas dinámicas exhaustivas que confirmen la autonomía real de su batería —y su efectividad— en rutas de larga distancia, Chiltier aún no tiene fecha de venta ni precios definidos, un gadget a seguir.
