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Un estudio reciente ha desvelado el comportamiento de los usuarios de motos compartidas en Madrid, revelando que lo que más condiciona el uso de estos vehículos es si se trata de viajes cortos, si hay Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) o la cercanía a lugares turísticos o comerciales y estaciones de transporte.
Los autores del trabajo, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) respaldados por el Centro de Investigación del Transporte (TransyT), afirman que los servicios de movilidad compartida han alcanzado un gran auge y que la opción de las motos compartidas, también conocidas como ‘moped scooter-sharing’, son “cada vez más populares” en las grandes ciudades.
De hecho, apuntan que España es uno de los países que cuenta con una mayor flota de este tipo de vehículos, con casi 9.000 motos para uso compartido en todo el país.
Estos servicios permiten a los usuarios alquilar y compartir motos para viajes cortos y tienen el “potencial” de ofrecer un modo de transporte alternativo que es “más rápido y flexible” que los sistemas tradicionales como el transporte público o los taxis, según los hallazgos de los investigadores.
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El estudio actual, que se ha publicado en la revista internacional Sustainability, se centra en conocer cómo se comportan los usuarios a la hora de optar por este medio de transporte, cuáles son los factores que hacen que se escoja una moto compartida, y qué tipo de uso se hace de ella.
Para ello se analizaron más de 1,5 millones de viajes registrados en 2022 y se identificaron patrones clave en el uso de estos servicios, incluyendo factores sociodemográficos, urbanos y relacionados con el transporte.
Los resultados revelaron que los puntos de interés como alojamientos turísticos, centros comerciales y estaciones de metro son “clave” para aumentar la demanda de motos compartidas.
Por otro lado, influyen negativamente en el uso de estos servicios otros factores, como las zonas de bajas emisiones, una edad promedio elevada y la tasa de desempleo.
En cuanto al tipo de desplazamientos realizados, los investigadores constataron que la distancia promedio de los viajes es de 2,89 kilómetros, y su duración media es de 13,52 minutos, confirmando que los usuarios optan por este modelo de transporte para trayectos cortos en entornos urbanos.
