
El Suzuki Jimny 2026 es el todoterreno barato por antonomasia, pero si disfrutas de uno, sabes perfectamente que las prestaciones no son lo suyo. Pero por fin ha habido alguien que ha ‘metido mano’ al discreto motor de gasolina 1.5 de 102 CV para hacerlo claramente más potente.
Hablamos de Harrop Engineering, una empresa australiana de tuning, que ha desarrollado un excelente kit de sobrealimentación, dotado de un compresor TVS900, complementado por una ECU recalibrada, un intercooler aire-agua, una caja de aire de fibra de carbono personalizada y una válvula de derivación que, según el preparador, optimiza la eficiencia a bajas revoluciones.
Con todos estos elementos, la mecánica entrega 136 CV y 149 Nm de par máximo, pero quienes combinen el compresor con un snorkel y un escape específico obtendrán 8 CV extra, hasta llega a los 144 CV y 168 Nm, cifras declaradas en banco de potencia.
24
El Jimny manual implica más cambios
Ahora viene la mala noticia: este pack está pensado para los Jimny con transmisión automática, porque el mayor par que se genera podría suponer averías en la caja manual… salvo que se reforzara a costa de aumentar el presupuesto.
Por supuesto, la preparación se puede aplicar tanto al Jimny de tres puertas como al de cinco, si bien este último nunca llegó al mercado español. Igualmente, da igual si tu coche tiene algún componente extra, como neumáticos sobredimensionados o una suspensión específica.
¿Cuánto cuesta el kit de Harrop Engineering? Al parecer, está en alrededor de 10.990 dólares australianos, que son algo más de 6.600 euros al cambio actual. No es un desembolso bajo, no cabe duda, pero muchos estarían dispuestos a pagarlo si así el Jimny se hace un mejor coche tanto en carretera como en campo.
¿Qué sabemos del nuevo Jimny?
En lo que decides qué hacer, debes saber que el próximo Jimny no se esperar hasta finales de esta década. Para sorpresa de muchos, no será 100% eléctrico, sino que, al parecer, empleará un motor de combustión compatible con combustibles sintéticos o biocarburantes.
Esa solución no parece viable ahora mismo en muchos territorios, ni mucho menos en España, así que confiaremos en que haya alguna alternativa para que Suzuki pueda sortear las normativas de emisiones y traiga su nuevo 4×4 a nuestro país. ¡Cruzaremos los dedos!
