la policía caza a este ‘fitipaldi’ a una velocidad sin precedentes, pero el castigo es ridículo

la policía caza a este 'fitipaldi' a una velocidad sin precedentes, pero el castigo es ridículo
Anuncios

Cuando los agentes comprobaron el cinemómetro no daban crédito. Nunca habían visto nada así, y los datos corroboraron posteriormente su asombro. Durante un control rutinario de velocidad a las afueras de Madeburgo, ciudad alemana situada en la región de la Alta Sajonia, la policía pilló in fraganti a un auténtico fitipaldi. La velocidad asusta: 321 kilómetros por hora en un tramo limitado a 120 km/h, un exceso de velocidad superior a los 200 km/h. 
“Es el récord de velocidad detectada por un radar”, constataban las autoridades regionales a través de un comunicado.

Lo más fascinante del caso, y ya es mucho decir, es que la legislación alemana permitió al sujeto librarse de penas de prisión, que sí están previstas para ofensas similares e incluso menores en España, por citar un ejemplo cercano. Todo lo que tuvo que hacer el conductor, la identidad del cuál no ha transcendido, es abonar 900 de euros en concepto de multa y quedarse sin dos puntos del carnet de conducir. La justicia regional también le impuso una inhabilitación para usar vehículos en la carretera de tres meses.

Aunque no se conoce el nombre de este temerario al volante, sí se sabe que tipo de vehículo y modelo utilizaba. Hablamos de un Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid, el modelo más avanzado de la tercera generación de este berlina deportiva de la marca alemana. El juguetito, que tiene un precio cercano a los 240.000 euros, cuenta con 771 caballos de potencia y es capaz de acelerar de 0 a 100 en 2,7 segundos. Sorprendentemente, su velocidad máxima está establecida en los 325 kilómetros por hora, con lo que el protagonista de esta historia exprimió al máximo su coche para llevarse este triste récord a su casa.

En España, el récord de velocidad registrado por un radar data de 2016, cuando un Porsche 911 Carrera fue cazado a 297 km/h en la R-4 entre Pinto y Parla, localidades de la Comunidad de Madrid. La historia de este fitipaldi de récord en nuestro país tiene más miga todavía: resulta que tenía una discapacidad en una pierna y adujo a los agentes que estaba probando el vehículo para decidir si proceder a comprarlo.

El autor de este delito contra la seguridad vial fue detenido y acusado de varias infracciones, entre ellas conducir un vehículo no adaptado a su carnet de conducir, que le permitía tan solo usar coches adaptados. Además, ni siquiera le quedaban puntos en el mismo. Para más inri, el límite de velocidad para estos casos, de hecho, no es el habitual de 120 km/h en autopista, sino de 100.

Este caso se resolvió con sanciones más notables que el récord alemán: el hombre de 36 años aceptó en juicio rápido una multa de 3.600 euros y una retirada del carnet de conducir de un año, eludiendo así las penas posibles de prisión.