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Este nuevo modelo pertenece a una estirpe que es todo un éxito en Japón y en China, una moto muy sencilla, ligera y barata, diseñada para afrontar cualquier camino o terreno, siempre pensando en el usuario del día a día.
Evidentemente, al ver la nueva AJS Imber te habrás dado cuenta de que es un clon de la Honda CT125 Hunter Cub o de la Yamaha PG-1, una moto-scooter todoterreno que está preparada para lo que le echen.
Es un clon del CT125 Hunter Cub.AJS
No sabemos si te suena la marca AJS, una firma británica histórica devuelta a la vida con modelos de baja cilindrada y scooters, una sombra de lo que fue en los años 40 y 50.
Su última propuesta es la AJS Imber 125, una pequeña “trail” o scrambler utilitaria que parece heredar espiritualmente la sencillez de las legendarias máquinas de campo de mediados del siglo pasado, pero adaptada a la normativa Euro 5+ y a las necesidades del motorista urbano contemporáneo.
Está pensado para aguantar lo que le echen.AJS
Estéticamente, es una moto baja, con chasis central abierto tubular de acero, del que cuelga el motor, con llantas de radios de 16 y 18 pulgadas, que permite tener un asiento muy bajo, pero con buena capacidad de vadeo, y que también permite un fácil acceso al asiento de dos plazas separadas. El asiento es personalizable, con una opción estándar a 810 mm y una versión baja de 760 mm.
Tiene horquilla telescópica con fuelles protectores y doble amortiguador trasero con depósito de gas, y llantas de radios reforzadas con neumáticos de uso mixto (2.75-18 delante y 3.50-16 detrás). En el apartado de frenos, recurre a un sistema combinado CBS con discos y pinzas de dos pistones en ambos ejes.
Las llantas son de radios, de 18 y 16″.AJS
Corazón robusto y transmisión semiautomática
La Imber 125 equipa un motor de un cilindro horizontal –el clásico clon del legendario motor del Honda Cub- de 125 c.c. -4T, aire, SOHC, 2V- con una potencia declarada de 6,91 kW a 8.000 rpm (aproximadamente 9,3 CV), que no busca cifras prestacionales de infarto, sino eficiencia y fiabilidad. No falta un eje de equilibrado para mitigar vibraciones, algo fundamental en motores de pequeña cilindrada refrigerados por aire y de arquitectura vintage.
Sin embargo, el elemento diferenciador es su transmisión de 4 velocidades con embrague centrífugo semiautomático. Este sistema elimina la maneta de embrague, permitiendo cambios de marcha con el pie de forma simplificada, lo que la sitúa en un territorio intermedio entre un scooter y una moto convencional, ideal para quienes se inician o buscan comodidad extrema en el tráfico denso.
Es un modelo fabricado en China y ensamblado en Corea.AJS
Sí, es el mismo sistema de cambio automático visto en modelos como el Honda Innova o el mismo CT125 Hunter Cub. El sistema de escape tiene salida elevada con protector térmico, y el colector discurre por el lateral derecho.
Con un consumo homologado de tan solo 2,1 l/100 km y un depósito de combustible de 8,5 litros, la autonomía se sitúa por encima de los 350 km, suficiente para cualquier cosa lo que te venga en mente hacer con esta sencilla 125.
El equipamiento es básico y espartano.AJS
A pesar de su aire retro, la Imber no descuida el equipamiento moderno. Incorpora iluminación Full LED con un pequeño faro circular, un piloto trasero rectangular e intermitentes integrados, y el cuadro de instrumentos es una espartana pantalla digital LED redonda complementada con una toma USB para carga de dispositivos.
Con estriberas plegables de estilo campero y un generoso portabultos trasero de serie, detiene la báscula en apenas 115 kg en orden de marcha, lo que unido a una distancia entre ejes de 1.280 mm, promete una agilidad sobresaliente.
Hay que aclarar que este modelo no es de AJS ni de fabricación británica, sino un “rebadging” de un modelo fabricado en China por Jinliang Motors y ensamblado en Corea, el KR Motors Coco Cross X 125.
La AJS Imber 125 llega al mercado británico con un precio anunciado de 2.349 libras, unos 3.000 euros, como una opción honesta. No intenta ser una trail de altas prestaciones, sino una moto de “diario” con alma de exploradora, capaz de digerir baches urbanos y caminos vecinales con la misma solvencia, manteniendo vivo el legado de una marca que sabe lo que significa la palabra durabilidad. Esperemos que alguien se decida a importar modelos como éste a nuestro mercado.
