La moto que mueve África: más de 100.000 unidades geolocalizadas rodando

La moto que mueve África: más de 100.000 unidades geolocalizadas rodando
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En el tablero internacional de la movilidad eléctrica sobre dos ruedas, el protagonismo se lo llevan las marcas asiáticas; sin embargo, la verdadera revolución de la moto eléctrica, medido en volumen de trabajo y kilómetros acumulados, se está consolidando en África.

El protagonista indiscutible de este fenómeno es Spiro, una compañía con sede en Dubái que ha estructurado un ecosistema de movilidad inteligente y baterías intercambiables altamente eficiente, basado en modelos de moto muy asequibles, pero no exentas de tecnología.

Los quioscos de intercambio de baterías son parte del gran acierto de Spiro.Spiro

Con más de 100.000 motocicletas eléctricas en circulación en mercados como Kenia, Ruanda, Uganda, Togo y Benín, Spiro no solo es el operador de movilidad eléctrica más grande del continente, sino una de las firmas del sector con mayor proyección global.

Intercambio en minutos 

Para cualquier conocedor del sector, la “ansiedad por la autonomía” y los tiempos muertos de recarga son los grandes escollos de la moto eléctrica. Spiro ha sorteado este cuello de botella con un modelo puramente funcional de intercambio de baterías: el usuario adquiere la moto, pero las baterías son de leasing.

Cuando la carga disminuye, el piloto acude a una de las más de 2.500 estaciones de intercambio automatizadas, repartidas entre siete países, y en un proceso que apenas toma de 2 a 3 minutos, se sustituye el módulo descargado por uno completamente regenerado.

De momento ya hay más de 100.000 unidades circulando.Spiro

Sostenibilidad del ciclo de vida

Spiro opera con dos tamaños de baterías con tecnología de Litio-Ferrofosfato (LFP), las más asequibles y resistentes: uno de 2 kWh y otro de 3,4 kWh. Los chasis están diseñados para albergar una unidad de gran capacidad o combinar dos módulos pequeños de forma simultánea, ofreciendo configuraciones de reserva mecánica para trayectos interurbanos.

Al retener la propiedad de las baterías, Spiro gestiona su degradación de manera centralizada. Cuando las celdas caen al 80% de su capacidad nominal, son retiradas de la circulación y redirigidas a sistemas de almacenamiento estacionario o a plantas de reciclaje especializadas.

Los modelos

En la gama de Spiro hallamos tres modelos muy básicos: El Ekon 450M/Alpha+, el Comando y el scooter Chap Chap.

Los modelos que fabrica Spiro.Spiro

El Ekon 450M1 / Alpha+ es el buque insignia de la marca, una moto de estilo clásico-retro muy básico con un faro circular Full LED (encajado en una breve mascarilla de faro en la Alpha), con un depósito, un asiento y con un chasis doble cuna de acero y unas suspensiones convencionales (horquilla y doble amortiguador) a prueba de todo.

Equipa un motor eléctrico anclado al chasis que rinde 4,5 kW de potencia nominal con picos de hasta 9 kW o 12 kW en la variante prestacional Alpha+. El par motor es uno de sus puntos fuertes, declarando unos contundentes 320 Nm directos a la rueda, lo que garantiza una respuesta inmediata en aceleración y una capacidad de carga de hasta 240 kg, ideal para el transporte logístico. La Alpha+ es capaz de llegar hasta los 105 km/h.

La Ekon Alpha Plus es el modelo premium de la gama.Spiro

Las llantas son de aleación y de 17”, con neumáticos tubeless y sistema de frenada combinada CBS con un disco en cada eje. La curiosidad es que, al estar basada en un modelo de motor de gasolina, aún conserva el depósito de combustible de chapa de acero que ha sido convertido, lo que en el mundo del coche eléctrico se conoce como “frunk” (una contracción de las palabras anglosajonas front y trunk), en un compartimento de almacenamiento delantero, que en este caso está dotado de puertos de carga USB.

La Ekon es una moto muy simple, pero completa.Spiro

La Commando es la opción intermedia orientada al commuting diario. Incorpora un motor de 6,5 kW (8,7 CV) que impulsa el conjunto hasta una velocidad máxima de 80 km/h. Con un peso neto de 120 kg, es la más asequible.

El Chap Chap es un scooter puramente urbanita, ligero (92 kg) y ágil. Cuenta con un propulsor de 2,5 kW limitado a 65 km/h de velocidad punta, alimentado por un único módulo de 2,4 kWh que entrega una autonomía urbana homologada de 70 kilómetros por carga.

El cerebro IoT

Bajo su aspecto de motos old fashion, estos tres modelos implementan interfaces digitales y sistemas de monitorización inalámbricos que rivalizan con modelos europeos de gama media.

Las versiones superiores montan pantallas TFT de 5 y 7” gestionadas bajo un sistema operativo basado en Linux. Cuentan con conectividad Bluetooth, navegación giro a giro en tiempo real y, de manera inédita en este segmento de cilindrada equivalente, sistema de monitorización de presión de neumáticos (TPMS) integrado en el cuadro de mandos.

Las líneas de montaje están en Kenia.Spiro

A nivel interno, la gestión electrónica corre a cargo del módulo Intello-Connect, una centralita inteligente equipada con geolocalización por GPS, conectividad IoT para diagnosis remota de fallos y sistema M-Lock para el bloqueo o desbloqueo del vehículo a través de smartphones. ¡Muy sorprendente!

Esta integración tecnológica permite a la marca monitorizar en tiempo real el consumo energético de cada unidad, anticipando las necesidades de suministro en sus estaciones de intercambio y optimizando el rendimiento de sus trenes motrices eléctricos en función del perfil de conducción del operario.

Spiro es toda una sorpresa en el universo de la movilidad eléctrica que demuestra que es posible crear una moto muy espartana y asequible, inteligente y con una carga electrónica suficiente para crear un ecosistema eficiente y práctico para el usuario a un coste ridículo.