La importancia de ‘leer’ bien la carretera cuando circulamos en moto

La importancia de ‘leer’ bien la carretera cuando circulamos en moto
Anuncios

Aprender a ir en moto es mucho más que dar gas, cambiar de marchas o frenar. En la moto, cualquier imprevisto que en un coche puede significar un simple sustito que se puede rectificar con facilidad puede acabar en un accidente. Por ello es muy importante entrenar tus habilidades y reflejos.

Mira lejos

El punto más importante es la mirada. Hay que mirar lejos, nunca justo delante de la moto. Mirar lejos te ayudará a ver lo que viene por delante y anticiparte a las maniobras. A mismo tiempo, utiliza los elementos del entorno (líneas de la calzada, guardarraíles, árboles) para detectar hacia dónde va la siguiente curva. Especialmente las líneas y guardarraíles también te darán una idea de si la curva es abierta o cerrada, aunque solo con muchos kilómetros de experiencia aprenderás a ‘leer’ mucho mejor estas señales. 

Cuando ya estés dentro de la curva mira hacia la salida de la misma para ver lo que viene y prepararte. Además, -y esto es importante- la moto irá donde vaya tu vista, fíjate en cómo los pilotos de GP lo hacen. No es porque sí.

Observa el asfalto

Observa también el asfalto en busca de grava, arena, humedad, parches de alquitrán, etc. Si el asfalto, aunque esté seco, brilla con el sol, significa que está gastado, por lo que el agarre será bajo. Esto también te sirve si está lloviendo: si hace reflejos significa que tiene un mal drenaje y no evacúa el agua. No hablemos ya si está muy encharcado. Extrema las precauciones. El asfalto con buen drenaje presenta un aspecto casi mate, aunque esté mojado.

Escanea

Escanea tu alrededor todo el rato. Esto es algo que debes hacer siempre en moto, porque todo puede cambiar en un segundo: un coche que aparece en una curva, un animal, una piedra que no has visto, etc. Esto es aún más extremo en la ciudad, con la cantidad de tráfico y de continuos ‘inputs’ que nos asaltan a cada instante por todas partes.

Y además…

Y un consejo más general: no bajes nunca la guardia: detrás de una curva aparentemente fácil puede aparecer un coche por tu carril, un ciclista que va despacio, un animal… Siempre alerta.

Source link